lunes, 16 de septiembre de 2019

CUARTO MILENIO Y EL CASO ALCÀSSER


Luis Frontela, Médico Forense y Catedrático de Medicina Legal

Mi parecer tras visionar el especial sobre el Caso Alcàsser en Cuarto Milenio.
Para empezar, un pequeño resumen de lo que se vio en el programa:
El periodista Juan Ignacio Blanco falleció el pasado 3 de julio sin resolver uno de los misterios menos creíbles que rodean el caso Alcàsser: la existencia de una cinta snuff donde aparecen las niñas siendo torturadas por sus presuntos asesinos.
Francisco Pérez Caballero, en directo desde Llombai, analiza sobre la zona el trayecto que marca la versión oficial. Le parece totalmente inverosímil.
Fernando García piensa igual que hace 27 años: no cree la versión oficial, fundamentalmente, porque se resolvió el caso en tiempo récord y de la forma más simple posible. Sigue exculpando del triple crimen a Antonio Anglés y a Miguel Ricart. Sigue siendo el David contra Goliat de la historia.
Comenta que el reportaje de Netflix, de mala fe, no emitió partes de la entrevista que hubieran sido aclaratorias respecto a la difamación pública a la que se vio sometido respecto al dinero de la asociación que presidía.
Sostiene que el periodista y criminólogo Juan Ignacio Blanco, efectivamente, le exhibió la famosa cinta pero le recomendó que “no la viera”. Y le hizo caso.
También fue preguntado por la persecución sufrida por su hija, meses antes de su desaparición y secuestro, cuando estaba en el portal de su casa... sobre por qué no se relacionó con el crimen. No supo decir porqué se descartó que hubiera sido un hecho premeditado y sí casual y fortuito, como sostiene la versión oficial.
Luis Frontela exhibió algunas fotos de la alfombra en la que iban envueltos los cuerpos, el poco tiempo que tuvo ocasión de analizarla, y repite lo que ya había contado en otras ocasiones: que los trabajos de exhumación de los cuerpos y sus correspondientes autopsias habían sido una auténtica chapuza, que quienes los exhumaron no tenían ni idea de investigación criminal y que, a día de hoy, no tiene noticias sobre las muestras que envió a analizar puesto que en menos de 5 días recibió la orden de devolver el material que había en la fosa objeto de su análisis. Así sin más.
La única "novedad" que aporta es que, según sus investigaciones, todas las pesquisas apuntan a que Anglés ni siquiera llegó a Madrid.
En contraposición, Javier Martínez, un periodista de Las Provincias que cubrió el caso y estuvo el día del levantamiento de los cadáveres, defiende la versión oficial.
Ponen una entrevista radiofónica a Juan Ignacio Blanco donde, entre otras cosas, explica el contenido de la cinta... y reconoce sentir auténtico pánico por cuanto sabía.

Como colofón, y después de la larga espera, el testimonio de Carmen Albert me deja fría. Se trata de la viuda de Juan Ignacio Blanco. Al parecer, la entrevista se hace en su casa, bajo una iluminación extraña y un maquillaje desfavorecedor. Esperaba algo concluyente por su parte. Ella acompañó a su marido a las charlas sobre el caso. Es testigo de primera mano de sus pesquisas. Pero afirma que “él no le contaba nada”, que eran una “pareja de las de antiguas”. Que lo que “tenía que entregar” dijo habérselo dejado al ministro de “aquella época”. Que si se quedó una copia, ella no lo sabía. Es más. Juan Ignacio estuvo enfermo, al menos, cinco años... por lo que le había dado más que tiempo dejarse preparado lo que fuera... pero ella afirma que “no le dio tiempo”, “que no tuvo la oportunidad” de “poner las cosas en orden, como él quería” antes de fallecer... ¿Qué pasa aquí?
Según mi parecer, Fernando no quiere "desmentir" a Juan Ignacio en honor a su memoria. Reconocer que esa cinta no existió sería dejarlo como un vulgar mentiroso y, en realidad, fueron amigos y se había desvivido por resolver el caso. Tal vez, la invención de la supuesta cinta fuera una estrategia para presionar a alguno de los implicados (Guardia Civil, forenses, etc.); como un "as" en la manga inventado, quizás, con la intención de mantenerlos lejos o, quién sabe, una forma de hacer creer que sabían más de lo que en realidad decían.
Estoy con Fernando García respecto a no creer la versión oficial, pero tampoco creo la hipótesis de que gente famosa y de "élite" estén detrás del atroz triple crimen. Creo que fueron personajes de menos peso. Ahí soy de la opinión de Frontela, quien queda a la espera de pruebas objetivas para volver a la carga. Y sigo sintiendo simpatía por Fernando, Juan Ignacio y Luis... pero, desgraciadamente, la incógnita continúa...

sábado, 14 de septiembre de 2019

AMISTAD Y REDES SOCIALES


Hay quienes ponen muchos requisitos a la amistades de Facebook. ¿No estaremos hablando de nuestros propios prejuicios? Según he observado, nos centramos fundamental en estos 5 puntos:

1.- Pensar de la misma manera. De lo contrario, te eliminan o bloquean. 

Mientras no se pierda el respeto, la diversidad de opinión nos beneficia a todos. A no ser que nos creamos poseedores de la verdad absoluta. Entonces es mejor cerrar el perfil, abrir una asociación a nuestro nombre, sin miembros ni cuotas, y reunirnos todas las semanas con nosotros mismos. 😉

2.- Que tengan foto de perfil real, no imágenes de internet.

Pretender que un mundo virtual todo sea "real", es complicado. Hay que ser muy cautos, pues aún poniendo su foto real, puedes dar con un/a estafador/a sin escrúpulos, como vi ayer en un reportaje de Comando Actualidad. Hay asociaciones de "estafados emocionales": estafados por depredadores emocionales que han conocido a través de aplicaciones de buscar pareja mediante candentes promesas de amor eterno. Así que vayamos con cuidado.

3.- Juzgar a alguien por su foto de perfil.

Yo me fijo más en la forma de pensar, la capacidad de reflexión, el "saber estar", la "buena actitud", las temáticas afines de las personas con quienes comparto amistad... que en su foto de perfil. Lo que somos "por fuera" puede diferir enormemente de lo que somos "por dentro". Cuidado con las apariencias. Alguien que "parece" buena persona puede ser perfectamente un/a narcisista maltratador/a, por ejemplo.

4.- Eliminar a quienes no reaccionan a nuestras publicaciones o a quienes nunca comentan.

Por ese particular, yo ya habría dado el pasaporte a la mayoría. Habrá quien te agregue para husmear y con quien no haya interacción alguna en años. Teniendo en cuenta que hay muchos perfiles que no vemos por temas internos de Facebook, creo que hay que enfocarse siempre en la gente que sí aporta y mucho. Y el resto, nunca se sabe, tal vez en un futuro surjan amistades tardías con gente interesante que nunca reaccionaba a nuestras publicaciones...

5.- Uso adecuado de esta red social. Fijar claros objetivos.

Mucha gente utiliza el perfil para ligar. Si no quieres que te flirteen, no le sigas el juego a quien te alabe/piropee/seduzca gratuitamente y aclara tu postura. Si prueba contigo, ¿con quién más no lo hará? Cuidadín. Las redes sociales son un arma de doble filo... pero también un inmediato punto de encuentro y una herramienta maravillosa para compartir y relacionarse. Tú decides.

©Rosa Sánchez

sábado, 31 de agosto de 2019

KARDEC, LA PELÍCULA


Leonardo Medeiros interpretando a Allan Kardec
No he podido evitar las lágrimas en determinadas escenas de “Kardec”. Lágrimas de emoción, de gratitud, de reconocimiento... Esta película, estrenada ayer en Netflix, basada en la vida del profesor, escritor y traductor Hippolyte León D. Rivail (codificador del espiritismo), quien adoptó el pseudónimo de Allan Kardec tras comprobar que otra realidad estaba detrás de los fenómenos espiritistas que estaban revolucionando las altas esferas de una Francia católica, me ha sacudido desde lo más profundo. Su puesta en escena, inmejorable; el guión, emocionante; muy fiel a la biografía. Con los ingredientes indispensables que caracterizan las buenas películas (una historia sólida, una fotografía espectacular, ambientación y vestuario impecables, buenos actores…), me ha transportado a esos años oscuros donde todavía había mucho que conseguir respecto a las libertades y la amenaza de la inquisición todavía asomaba su impertérrito rostro a cada puerta. 

He de admitir que he sentido un gran orgullo, pese a mi condición de espíritu imperfecto, pese a los errores que haya podido cometer a lo largo de mi vida… por la actitud, la perseverancia y el arrojo del protagonista. No poseo la erudición ni la elocuencia de Kardec pero siento que entre él y yo hay mucho en común. Y tal vez por ello, de forma absolutamente innata, me he sentido tan identificada con el personaje, la época/ambientación, la sociedad y la temática espiritista. Un tsunami emocional ha recorrido mi Ser resucitando memorias dormidas, anhelos y afanes de otro tiempo… He sentido que una parte de mí estuvo allí y, ahora, en la vida actual, todavía siento la añoranza de lo que fue. Sí, siento como si mi alma también haya intentado ir más allá de lo establecido, de la “versión oficial”, de la manipulación y el control que nos fue dando forma como sociedad a través de creencias, dogmas, estereotipos, roles sociales y familiares e imposiciones de todo tipo… más allá de lo puramente ortodoxo, al margen de lo que la familia y sociedad tratan hacer de ti. La película sobre Kardec me ha hablado sobre el pasado y el futuro de mi alma. Me ha devuelto a mí misma.

De pequeña leía incesantemente el Nuevo Testamento bajo la mesa del comedor. Algo innato me llevaba siempre de la mano hacia otro lado, hacia lo desconocido, un lugar menos grosero y más espiritual. Tal vez por ello siempre supe que el ser humano nace libre y vive circundado a un propósito. Que mi propósito de vida se extendía mucho más allá de lo que se esperaba de mí. Sabía (me decía el corazón), que debía poner el foco en aquellas cosas que el espíritu, a través de la intuición, te va mostrando. Crees y sucede así. Es mágico. Y así, resumiendo mucho y con el paso de los años, terminé por escribir, como quien no quiere la cosa, una novela sobre Jesús, otra sobre el valor de la vida en un campo de exterminio nazi, otra sobre la inquisición… entre otras. Y, pensando así, animada por todo lo que todavía quedaba por vivenciar y descubrir… cada vez le perdí más interés al mundo de la forma, corriendo el "riesgo" de casi no encontrar ya regocijo alguno en el camelo de las cosas materiales.

Soy espírita por convicción. La fe no debería imponérsele a nadie. Nunca hice la Ouija ni la aconsejo. No hago ni creo en rituales, supersticiones, fetichismos… y seguir las tradiciones no es algo que vaya conmigo. Llegué al espiritismo no por la fenomenología sino por su moral. Y me pregunto, ¿sabe el mundo hoy todo lo que le debe a Allan Kardec? ¿Somos conscientes del valor de la información codificada por este investigador y divulgador de una doctrina que antes de que te hagas la pregunta ya te ha dado la respuesta? Soy espírita por convicción, sí, y esta ha sido la película, como os decía antes, que me ha devuelto a mí misma y me ha dado fuerza para seguir en la divulgación de lo que para mí ha sido, y es, como una lluvia de maná en pleno desierto.

Con infinito amor y gratitud a Allan Kardec y a todos los que, como él, se atrevieron a ir más allá en pro de "la libertad, la igualdad y la fraternidad",
®Rosa Sánchez

ALLAN KARDEC, codificador de la Doctrina Espírita

viernes, 23 de agosto de 2019

¿Qué es, en realidad, el ESPIRITISMO?

EL ESPIRITISMO es una doctrina filosófica de carácter racionalista porque promueve el libre pensamiento y el libre análisis; rechaza los dogmatismos, fanatismos e ideas preestablecidas y excluye la noción de lo sobrenatural, la fe ciega y toda suerte de prácticas ritualistas.

Respeta todas las filosofías, religiones, y creencias personales, estimula el libre albedrío y no impone, ni prohíbe nada, sino que invita al estudio, haciéndonos conocer con hechos irrefutables la realidad del mundo espiritual, las leyes que lo gobiernan, sus relaciones con el mundo visible, la naturaleza y el estado de los seres que lo habitan y, en consecuencia, el destino del hombre después de la muerte.
El Espiritismo es moral, porque tiene por finalidad la transformación moral del hombre.

Su posición ética frente a la vida invita a la educación y elevación de los sentimientos, estimula el estudio, la cultura y la investigación, con el propósito de orientar al ser humano en el proceso de su autoconocimiento y de comprensión del mundo físico, como del mundo espiritual que lo rodea, enseñando que el hombre es el sujeto protagónico de su propia historia; que es responsable de sus actos y arquitecto de su propio destino.-

"Asociación Estudios Kardecianos ASDEK" - Medellín -

martes, 30 de julio de 2019

SUMAS Y RESTAS


Mi madre en los pasillos del hospital clínico Dr. Peset. Valencia. Julio 2018.

En una habitación de hospital, día tras día, sobran momentos para la reflexión… para las miradas perdidas, las tímidas sonrisas, las lágrimas disimuladas. El tiempo se detiene y te familiarizas con ese sonido particular, a veces molesto, que proviene de los pasillos. Pasas a formar parte de un listado y de ese ostracismo médico que puede representarse, metafóricamente, como una inmensa red de araña psicológica que se despliega ante ti. No sabes qué va a pasar al minuto siguiente… estás desnudo, subordinado al criterio médico. Y te dejas hacer... La rutina te engulle y los minutos pesan. Un lugar donde hay que estar muy tranquilo, muy mentalizado, para conseguir mantener el equilibrio. No es el mejor lugar para recibir visitas, no… pero, paradójicamente, es donde más se suelen recibir. Y, claro, en contrapartida, destacan las ausencias.
 
De vez en cuando, fluye ante tus ojos un ir y venir de universos infinitos. Esas personas que, esporádicamente, llegan... con sus preocupaciones, sus teorías, sus ideas preconcebidas a veces acertadas, otras distorsionadas, de la realidad… que acaban, algunas veces, convirtiéndose en una distracción o un choque emocional de malentendidos o desencuentros. Es, en éste último caso, cuando en tu interior sólo ruegas silencio... ¡Silencio! ¡Calma!
Y entonces, en los pasillos, el trasiego de la rutina, se impone. Pasos, voces, portazos.

Vienen unos y dejan sus consejos. Otros intentan animar el ambiente con palabras de esperanza. El enfermo terminal suele asentir en silencio. O mirarte fijamente, sin poder responder nada. Cada uno vive la situación desde su perspectiva, conforme a sus recursos. Sí, es una forma de aportar luz... Otros llegan y, desde su ignorancia o frustración, como forma de mostrar sus sentimientos, tratan al enfermo como si de un inútil se tratara. No. Mientras pueda valerse por sí mismo debemos respetar su espacio personal y autonomía. Pese a su lentitud. Pese a todo. La persona puede estar enferma e impedida o sólo enferma. Que se exprese… estar cerca pero sin agobiar, es el mayor acierto. El cuidador sabe perfectamente el estado de quien está cuidando y sus necesidades...

Mensaje. Avinguda Germans Maristes. Valencia. Julio 2018

Saber que puedes morir te hace más consciente. A algunas personas, tras asimilar el fatal diagnóstico, les llega la calma. La resignación se lee en sus rostros y su respuesta a toda muestra de ánimo es una sonrisa cómplice. Ahí está la señal de que entendieron todo. Han entendido que, a veces, es inútil nadar contracorriente. Entonces, y sólo entonces, tras la resignación llega la aceptación y la conformidad... y dejan de aferrarse a la vida. Y empiezan a soltar… soltar... cosas, personas, ideas, creencias… todo. Es el fin de los apegos. La entrada a un nuevo estado de conciencia. Una meta difícil de alcanzar pero que hace más amable esa transición.

El acompañamiento de un enfermo terminal puede considerarse como un regalo. Una experiencia que comienza y culmina entre cuatro paredes. Donde los gestos cobran más importancia que nunca. Donde enfermo y acompañante emprenden un incierto camino y establecen una comunicación que se extiende más allá de las palabras. Los sentimientos están a flor de piel. La tristeza y la gratitud van de la mano... Hay momentos para todo y se debe echar mano de la mayor fuerza moral de la que seas poseedor. Y en ese punto sólo hay espacio para la gratitud. No hay lugar para el resentimiento. Los mejores sentimientos convergen. Al fin, desaparecen los villanos... y se empieza a ver el mundo desde otro prisma.

Mi madre atendiendo una llamada. 8 de Julio 2018.

Realmente nadie es responsable de la vida de nadie. Por mucha frustración que sintamos, es inútil proyectar nuestra ira sobre éste o sobre aquel. No hay culpables. El juego de la vida requiere sabiduría y acción y, precisamente por eso, también está expuesto al error y a la caída. Las expectativas que hemos ido creando respecto a personas y cosas se esfuman como el fútil humo de un cigarrillo. En ese punto, sí, ahí, comprendes que nadie está en el mundo para hacer feliz a nadie. Que somos responsables de nuestra propia felicidad y nadie vive para cumplir nuestras expectativas. Todo el amor entregado de forma altruista e incondicional no puede esperar ser retribuido. Porque el amor es un regalo, algo voluntario. Y la recompensa de una buena acción reside, precisamente, en haberla hecho. Es por eso, creo yo, que muchos mueren con la paz y la satisfacción de dejar la misión más que cumplida.

Y sí, también... en esos últimos días, entre esas cuatro paredes, se nos da la oportunidad de descubrir las almas puras, los sentimientos sinceros y los egos que buscan culpables porque, como decía, ignoran que la vida es un viaje de crecimiento individual y colectivo pero, sobre todo, individual... donde cada ser tiene un recorrido, necesita vivir necesariamente ciertas experiencias y, sobre todo, aprender a amarse y no dejarse para después... sabiduría que te libera de la necesidad de ser amado y su correspondiente frustración ante las expectativas. Por lo tanto, ante cualquier situación límite, procuremos que nuestra actitud sume más que reste.

Hospital Clínico Dr. Peset Aleixandre. Zona ascensores. Valencia. Julio 2018

Siempre agradecer la atención, el contacto, el tacto... cada muestra de afecto y sensibilidad que brindamos hacia el enfermo… y hacia su cuidador. Ambos forman un tándem y muchos olvidan que, en momentos como ésos, suelen acabar siendo cómplices de confesiones, secretos, momentos compartidos en blanco y gigantes sentimientos.


©Rosa Sánchez
30 de julio de 2019

©Texto basado en reflexiones personales tras la experiencia vivida junto a mi madre hace un año por estas fechas; en homenaje a su ejemplo abnegado de lucha, resignación, fortaleza, dignidad y calidad humana.

domingo, 21 de julio de 2019

DATA LÍMITE SEGÚN CHICO XAVIER



Con motivo de la supuesta “profecía” atribuida al gran espiritista brasileño Chico Xavier sobre la llegada de “los extraterrestres a la tierra” el 20 de Julio de 2019, según se ha interpretado el documental que habla al respecto, “Data Limite segundo Chico Xavier” (“Fecha Límite según Chico Xavier”), quisiera comentar algo…

1.- Las profecías son advertencias de “lo que podría pasar” si el ser humano no toma conciencia de la calidad de sus pensamientos, sentimientos y actos. El avance de la ciencia y la tecnología sin conciencia puede convertirse en el agujero negro de la humanidad. Nuestros propios avances en ciertas áreas de la ciencia puede acabar engulléndonos si no evolucionamos también en el terreno de la moral y el sentido común.

2.- Por diversos motivos, siempre se acaban sacando de contexto este tipo de mensajes en los que, además, se acaban añadiendo datos que distan mucho del mensaje original...distorsionando su sentido, confundiendo al espectador/lector y difamando al supuesto "profeta".

Internet es un medio que siempre está en expansión y se quema rápido. Hay que publicar mucho, a diario, y el consumo es selectivo y vertiginoso. Casi nada nos conmueve. Siempre estamos a la búsqueda de nuevos “estímulos”, de otro “mensaje” mejor o más impactante que el anterior… Por eso, donde hay demanda, se crea oferta… y viceversa. Abundan los grupos que se alimentan diariamente de mensajes/canalizaciones de seres de otros planos, unos anónimos y otros con nombre y apellidos. Y, repito, DIARIAMENTE. Todos los mensajes hablan más o menos de lo mismo y algunos son catastrofistas al extremo (tragedias, guerras mundiales, desastres naturales, etc.), creando así el “egregor” que acabará cogiendo forma como no elevemos la conciencia y trascendamos tantos siglos de oscurantismo y de poder/control a través del temor, el dolor y la carencia.

Chico Xavier no fue un profeta catastrofista ni un médium malintencionado. Simplemente reveló que desde el mundo espiritual se le concedía a la tierra un periodo de 50 años (cuyo inicio fecharon el día de la llegada del hombre a la luna y que, supuestamente, finalizó ayer, 20 de julio de 2019) como la oportunidad que se nos concedía a los terrestres para pasar de ser un planeta de expiación y prueba a otro de regeneración. Como ya sabemos, si conseguimos elevar nuestra estándar vibratorio, la tierra también asciende de nivel. El mensaje de Chico se centra en que durante este periodo el hombre no debía poner en marcha una Tercera Guerra Mundial, puesto que esta vez, a diferencia de todas las guerras anteriores, cuenta con armas más avanzadas y tecnología nuclear con la capacidad de destruir 80 veces la tierra. Por eso decía antes, el progreso de la ciencia y la tecnología sin conciencia, no sirve de nada.

Dicho esto, quisiera añadir que quien sostenga, que para que el mundo se regenere y cambie de estándar vibratorio, es necesario un apocalipsis… no vibra conforme a la nueva conciencia. No hay necesidad de austeridad, renuncia, despojo, dolor, pobreza ni temor de Dios para ascender. La actitud de la ascensión es ARMONÍA, PAZ INTERNA Y GOZO. Estos dos primeros principios otorgan Claridad Mental y, los otros dos, Poder Personal. Digamos adiós a las viejas creencias y vibremos alto. Somos Luz y Amor. Somos UNO.

Rosa Sánchez ®
21 de julio de 2019

VÍDEO DATA LÍMITE 

miércoles, 10 de julio de 2019

DACHAU, UN PASEO POR LAS PROFUNDIDADES DEL INFIERNO


La subida al poder de Hitler y todo lo que aconteció a continuación en la Alemania del Tercer Reich podría considerarse una de las mayores infamias en la historia de la humanidad. Aunque, desgraciadamente, no puedo decir la única. Ha habido cientos de guerras, miles de abusos e injusticias de todo tipo, sin obviar que todavía existen campos de prisioneros en la actualidad y muchas cárceles de hoy no se quedan atrás respecto a aquellos “campos del horror”.

Réplica de la puerta original de entrada al campo de Dachau.
La original está en el museo del campo, tras ser robada y aparecer misteriosamente en Noruega.

En Dachau (Múnich) está el primer campo de “trabajo” que se abrió en Alemania antes de la Segunda Guerra Mundial. El régimen nazi utilizó la ubicación de una antigua fábrica de munición cuya apertura se había prohibido tras la firma del tratado de Versalles, al término de la Primera Guerra Mundial. Pero Hitler, a pesar de su mediocridad como ser humano, era un auténtico estratega de la mentira y la manipulación y parecía estar mecido por vientos favorables a la hora de dar vida a sus metas y ambiciones. Aprovechó la mala situación económica del país, entre otros acontecimientos que utilizó en su favor, para infundir miedo en el pueblo, en el mismo presidente de la república y fundar un partido que terminaría siendo una vergüenza para Alemania y para el mundo entero. Así tal cual, resumiendo mucho.

Propaganda nazi.
Usaban fotos del primer día de llegada donde los prisioneros
todavía lucen buen aspecto, cabeza sin rapar y sus propias ropas.


La propaganda nazi mintió y utilizó al pueblo desde el principio. Los nazis se guardaban mucho a la hora de dar una imagen ideal de conducta mediante la exhibición de videos y fotografías donde se hacía creer al pueblo que el “enemigo” estaba siendo bien tratado, reeducado en los grandes valores alemanes mediante la disciplina del trabajo para volver a ser integrado en la sociedad. Nada más lejos de la realidad. Por ello, todo civil tenía determinantemente prohibido acercarse a los campos.

Los presos que hubo en Dachau, de diferentes lugares, en cifras.

Todavía hay intolerancia en el ser humano, todavía hay racismo, todavía hay rencor, odio gratuito, absurdo. Cada vez que alguien no es acogido, cada vez que alguien es discriminado, juzgado… en el ámbito que sea, el pasado vuelve. Y sucede cada día, cada momento, en todos los grupos humanos e incluso en el seno de las familias.

Una imagen significativa para representar la magnitud de la tragedia.

Estuve allí, en Dachau. Me paseé por las calles donde otrora se ubicasen los barracones. Estuve en la exposición y vi el vídeo de la liberación del campo. Entré en las salas de aislamiento (bunker) y me perdí en los crematorios. Entré allí, en la cámara de gas, las supuestas “duchas”. Me estremecí con el sufrimiento gratuito y el odio irracional. Por un día fui uno más y no fui nadie. Mi cabeza estaba rapada y mi nombre era un simple número. Conseguí ponerme en el lugar del abusado, del discriminado, del humillado, del torturado… a ratos, aunque sólo fuesen segundos. Demasiado dolor y demasiada incertidumbre. ¿Qué iba a pasar en el minuto siguiente? No sabía. La humedad en el bunker corroía las paredes. El frío entumecedor. Cada minuto era un “regalo” pero ¿con qué finalidad? ¿Por qué valía la pena conservar la vida a cualquier precio? El ser humano ha evolucionado gracias a su instinto de supervivencia. Siempre se espera que suceda “algo”. Un giro, un milagro, algo. Cada cual se aferra a un motivo y existen muchos a los que aferrarse. Un familiar, un amor. Algo o alguien. O ambas cosas.

Edificio donde se interrogaba a los recién llegados
que incluye múltiples celdas de castigo. (Bunker)

¿Por qué nos sentimos identificados con los que sufren? La respuesta es sencilla. Estamos dotados de una conciencia que despierta nuestro instinto de protección, los más nobles sentimientos, y que reacciona frente a la adversidad y a la vulnerabilidad propia y ajena. Conforme evolucionamos moralmente, conforme integramos el lado “oscuro” de nuestra personalidad, se despiertan instintos más y más nobles. Sí, dentro de cada persona de bien también existe un lado oscuro, ese mismo que deja a un lado al corazón y movió a todo este ejército… un lado irracional, agresivo y egocéntrico que nos cuesta reconocer. Instintos primitivos lo llaman. Podemos llegar a ser muy crueles, muy severos con el otro, pero también poseemos cualidades y recursos innumerables para hacer el bien…

Único dispersor de ducha falso que se conserva en la cámara
de gas del campo de Dachau,
los demás han sido sustraídos por los visitantes.

¿Pero qué clase de sentimientos mueven a un maltratador sino son éstos de crueldad e inferioridad? ¿Será que también hay en nosotros un prisionero, alguien discriminado, maltratado, falto de afecto, de amor, de reconocimiento… un estado de nuestro ser deseoso de ser identificado, aceptado e integrado, que quiere destacar y por eso se hace daño y daña? No sé. La vida exige que alcancemos ya el equilibrio… Allí mismo, frente a la cámara de gas, me sentí la víctima y el verdugo. Ya juzgué y fui juzgada. Ya maltraté y fui maltratada. Ya discriminé y me discriminaron... Y también allí me di cuenta que, si uno pierde, nadie gana. Allí. Allí mismo... Sólo nos queda evolucionar.

"Crematorio. Piensa de qué modo morimos aquí".

Equilibrio. Sólo se consigue cuando se alcanza un estado de conciencia llamado Unidad. Cuando “el otro” es una extensión de ti mismo pero cuya singularidad y particularidades deben ser respetadas. Todo es una ilusión de la mente dual… en la división nos sentimos separados “del otro”, en la unidad somos “el mismo”. Es tan fácil y tan difícil a la vez comprender esto…

"En honor a los muertos para que sirva de advertencia a los vivos".

En Dachau, una estatua, junto a los crematorios, dice así: “En honor a los muertos para que sirva de advertencia a los vivos”. Pero poco hemos aprendido de la historia o, tal vez, nos falte información, sensibilidad… o ambas cosas. No sé. Espero que no. Al menos no a partir de cuando te molestas por documentarte bien sobre la verdadera historia.

Escrito en una litera por un visitante: "Never Again". "Nunca más".

Sirva este escrito de humilde reflexión y que cada uno elabore sus propias conclusiones. Que el horror de todo lo sucedido nos sirva para escarmentar en cabeza ajena más que verter críticas o emitir juicio alguno. Personalmente no puedo estar de acuerdo con una ideología que suponga una amenaza para la democracia, la convivencia pacífica, los derechos y las libertades de las personas.

10 de Julio de 2019
Texto y fotografías: Rosa Sánchez ©