jueves, 31 de diciembre de 2009

FELIZ ENTRADA A UN NUEVO AÑO


Con terminar viene la realización.
Con la realización viene la liberación.
La liberación te permite continuar.
La vida es continuación infinita.

Mi consejo, al finalizar este año 2009 , es que siempre terminéis lo que hayáis comenzado. Sólo esto ya son rasgos suficientes de disciplina y sabiduría. Si podemos seguir esta regla, entonces podremos darnos por satisfechos/as, pues siempre que llegamos al final de un ciclo, uno nuevo comienza.
Completar un ciclo significa realización. Significa que hemos alcanzado auto conocimiento, disciplina, y una nueva forma de entendernos a nosotros/as mismos/as y al mundo que nos rodea. No podemos detenernos nunca, puesto que los nuevos horizontes siempre están ahí, para que intentemos alcanzar nuevas vistas con nueva confianza y sabiduría.
Con cada vuelta de rueda llegamos más lejos. Con cada vuelta de rueda nos liberamos de la ciénaga de la ignorancia. Con cada vuelta de rueda viene la continuación.
Giremos la rueda de nuestra vida. Hagamos revoluciones completas. Celebremos cada vuelta. Y perseveremos con alegría.

¡FELIZ 2010 A TODOS/AS!

sábado, 26 de diciembre de 2009

DIFERENTES SENDEROS, UN MISMO DESTINO


Muchos senderos llevan a la cima,
pero se necesita un cuerpo entero para llegar allí.


Una vez conocí a una mujer que fue cristiana toda su vida. Tenía dos hijos que practicaban yoga. Ella pensaba que eso era maravilloso, pero ellos arrogantemente consideraban sus creencias superiores a las de ella y le dijeron que no estaba haciendo suficiente por su salvación espiritual.
Nadie tiene derecho a condenar las creencias espirituales de otra persona. Ningún sistema espiritual es superior a otro. Cada uno de nosotros debería tener la filosofía y las prácticas que le funcionen. Deberíamos ser felices una vez que las encontremos, deberíamos ayudar a aquellos que se interesen en la espiritualidad que representamos, pero ninguno de nosotros debería actuar condescendientemente hacia la espiritualidad de otros.
Todos estamos tratando de llegar a la cima de la realización espiritual, y hay muchos caminos válidos que llevan a la cumbre. Por supuesto, la vista y el terreno en un lado de la montaña diferirán del otro, pero la cima es idéntica sin importar por dónde llegues. Cualquiera sea tu camino, lo único que importa es que te comprometas totalmente a seguirlo. Otros harán lo mismo. Mientras todos escalemos, cada uno desde nuestra propia dirección, y alcancemos la cima de la espiritualidad humana, podemos lograr la completa totalidad en nuestras vidas. Entonces todas las discusiones fracturantes de sectas y religiones diferentes se vuelven innecesarias.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

THANK GOD IT'S CHRISTMAS - GRACIAS A DIOS ES NAVIDAD

Amigos/as: estaré ausente unos días, en los que ya sabéis que os deseo lo mejor a todos/as.
De aquí en adelante animémonos a sacar lo mejor de nosotros/as mismos/as convirtiéndonos en el cambio que queremos ver en el mundo. Sólo tenemos que proponérnoslo.
Demos gracias a Dios por lo que tenemos, pidamos con humildad, aceptemos cuanto nos suceda como una lección a aprender, agradezcamos cuanto nos ha concedido la vida y bendigamos a quienes nos rodean de corazón... pues el único camino seguro y fiable es el del AMOR.
Aquí os dejo una bellísima canción de mi grupo favorito, QUEEN, en dos versiones: con la letra original y la traducción.
Mucho ánimo y hasta pronto. ¡FELIZ NAVIDAD PARA TODOS/AS!



Versión Traducida:

sábado, 19 de diciembre de 2009

ESTA NAVIDAD... CELEBRA LA VIDA



Este vídeo lo vi por primera vez en el blog de mi amigo José Mª ("Sabiduría para compartir"), y me ha gustado tanto, trasmite tanta fuerza, energía, esperanza y optimismo que lo he traido hasta aquí para desearos a todos una muy FELIZ NAVIDAD de todo corazón.

Está elaborado por SONRISAS DE BOMBAY. Espero que os guste tanto como a nosotros.

"Cuando el AMOR, la PAZ y la JUSTICIA estén con todos nosotros será siempre NAVIDAD".

jueves, 17 de diciembre de 2009

AMIGOS DE USAR Y TIRAR


Os confieso que este tema rondaba por mi cabeza desde hace ya algún tiempo. Hoy ha querido salir a la superficie y, como digo yo, por algo será.
Una de las cosas que más me incomodan de este mundillo de internet son las amistades de usar y tirar. En un medio donde todo va tan deprisa, abundan las farsas, amistades insanas y no se valoran sentimientos ni personas, por citar algunas de las cosas negativas, también abundan quienes ofrecen sus reflexiones y versos de forma altruista y desinteresada, a cambio tan sólo de amistades sinceras.
Pero como todo forma parte del aprendizaje de la vida, a quienes huimos de estas experiencias como el gato escaldado del agua caliente, nos sirve para seguir aprendiendo y creciendo: huir de los elogios exagerados (que se pueden volver contra uno/a el día menos pensado), saber identificar a las personas que por su sinceridad y bondad realmente merecen atenciones, y, sobre todo, saber a todo momento con quien se está hablando para, al menos, estar en igualdad de condiciones (para ello cada blog cuenta con un perfil donde publicar una foto y datos básicos).
Si en verdad somos todo lo sinceros/as que creemos ser, qué menos que responder al que nos atiende con dedicación y amabilidad de la misma forma que somos correspondidos.
No comprendo a las personas que dejan preguntas por responder, respuestas a medias o mensajes cifrados que hay que interpretar como si de una trama novelesca se tratase. Estas personas sólo buscan expectación y protagonismo. Es curioso que todos presumamos de claridad y transparencia y luego andemos jugando a esta clase de jueguecitos.
Pues eso, amistades de usar y tirar no interesan, como diría el poeta. El peor enemigo de la amistad es probablemente la indiferencia. Porque es urbanidad tanto agradecer al que nos entrega un regalo, su detalle, como al que nos ofrece su amistad, parte de su tiempo e interés sincero. Yo brindo por estos últimos con todo mi cariño.

sábado, 12 de diciembre de 2009

EL VERDADERO ESPÍRITU DE LA NAVIDAD


Adornos, turrones, época de regalos… Se respira en el ambiente: la Navidad, puntual a su cita, se deja caer por grandes superficies y comercios en forma de espumillón y bolas de colores. La lotería lleva meses circulando como auténtica protagonista, aunque la economía no le vaya a la zaga y lleve meses también haciendo auténticos rallies. Nunca falta el décimo que nos trae la ilusión de ser, cara al nuevo año, un poco más afortunados (económicamente hablando, claro está). Algunos balcones ya lucen célebres muñequitos que parecen competir entre sí como auténticos forzudos: Papá Noel y los Reyes Magos en una simbólica lucha titánica por ser los primeros en dejar los regalos que manda la tradición. En exceso, dulces de todo tipo comienzan a invadir nuestras mesas y los buzones empiezan a recibir las primeras tarjetas navideñas…
Desde los medios de comunicación nos alertan que la crisis también va a afectar (¿cómo no?) a la Navidad, lo que quiere decir que se prevé que nos vamos a gastar un 20 % menos que en años anteriores. Hecho que no me sorprende en absoluto, ya que hace algunos años que esta festividad se encuentra en crisis, y de las grandes. Hasta me atrevo a asegurar, sin ansias oportunistas, que hasta es posible que la crisis actual pueda ayudarnos a rescatar a la auténtica Navidad, ¿por qué no?
Inspira esta reflexión la recién estrenada película “Cuento de Navidad”, ubicada en la época victoriana y basada en la novela del excelente escritor Charles Dickens. El argumento narra la historia del rico y avaro protagonista, quien recibe la visita de tres espíritus (el de la Navidad pasada, la actual y la futura) haciéndole ver que los valores característicos propios de esta celebración están ausentes por completo en su vida, triste, solitaria y colmada de carencias afectivas, en contraste con la forma con que los pobres de aquel tiempo vivían esta conmemoración.
De algunos años para acá hemos visto cómo se ha ido despojando a la Navidad de sus principales signos de identidad (generosidad, alegría, familia, comprensión, ternura, perdón, paz, amor…) convirtiéndola en la fiesta más emblemática del consumismo. Pues sólo desde la perspectiva del consumo puede entenderse que la crisis afectará a la Navidad, o mejor dicho, a este modo de entenderla. No puedo admitir, sin expresar mi humilde protesta, este enfoque tan materialista y consumista de la fiesta más entrañable del año. Estaría bien que el Espíritu Navideño nos visitara a cada uno de nosotros y nos ayudara a comprender que él puede sacarnos de la crisis, no de la económica, pero sí de la crisis de los valores auténticos de la Navidad que con el paso de los años hemos ido perdiendo en nuestras vidas.
Al contrario de lo que se cree, no es época de rascarse el bolsillo, dar propina o ser “especialmente” solidarios. Equivocados conceptos que hemos atribuido a una fecha concreta y que deberían tenerse en cuenta durante todo el año. El necesitado no sólo lo es en Navidad o con la llegada del crudo invierno. Esta es una de las muchas confusiones en las que quisiera hacer hincapié, pues también parece que hemos asimilado las palabras “reconciliación”, “paz” o “amor” como conceptos íntimamente ligados al mes de diciembre. Las personas vivimos y nos relacionamos todo el año, no cobra mucho sentido dejar para última hora cosas de tanto valor y trascendencia. Aunque, visto por otro lado, es cierto que se trata de una época de reflexión, de dar y recibir buenos consejos, de plantearnos nuestras actitudes hacia los demás; aprovechemos pues el estar más receptivos a los cambios, pues la magia está en el ambiente y hace que estas cosas ocurran.
Es tiempo de compartir, en primer lugar, lo que somos, dándonos sin exigencias, dispuestos a recibir sin prejuicios a cuantos conviven a nuestro alrededor. Es tiempo de comunicación. Es tiempo de olvidarnos de nosotros mismos y proyectar todas nuestras energías positivas para el bien de los demás. “¡Feliz Navidad!” no debe sonar como un estribillo o lema publicitario, carente de sentimientos y ternura humana. El tono de nuestra voz, la expresión de nuestra mirada, nuestro apretón de manos, nuestro abrazo sincero… todo debe transmitir la ternura y la sinceridad de nuestro corazón. No nos convirtamos en esos muñecos parlantes que felicitan la Navidad de un modo impersonal y anónimo con palabras vacías de contenido. Los cristianos en estas fechas conmemoran que “la Palabra de Dios se hizo carne y habitó entre nosotros”. Y esa Palabra está tan llena de contenido que es totalmente eficaz: hace realidad lo que expresa.
¡Qué estupendas y maravillosas son las celebraciones portadoras y transmisoras de paz! Cómo nos atraen y reconfortan poniendo en evidencia la sinrazón de nuestras guerras, nuestros odios, nuestros rencores, nuestros miedos, nuestras preocupaciones vacías, nuestras inquietudes inútiles… Navidad es paz: con uno mismo y con los demás, con los que nos aman y con los que no, con todos y con todo. Pero, como os decía, si la paz no se encuentra ya dentro de cada uno difícilmente se podrá expresar en este momento concreto.
Navidad, del latín “Nativitas”, significa “nacimiento”, y nunca se podrá desprender a esta festividad del cariz religioso que la originó. Es una nueva vida humana que llega a nuestro mundo. Es la celebración del nacimiento del hijo de Dios. Es la alegría, tierna y espontánea, de reunir en familia ese espíritu generoso y bonachón que todos llevamos dentro, el espíritu de la ilusión, de la fantasía… también llamado, en este momento, el espíritu de la Navidad.

jueves, 10 de diciembre de 2009

PESADILLA ANTES DE NAVIDAD


(Hoy pensaba introducir un artículo escrito por mí sobre la Navidad cuando esta mañana abro el correo electrónico y me encuentro con un correo-propaganda de mi herboristería más cercana...
El correo, pura y llanamente comercial, pues ofertan descuentos en productos de parafarmacia, etc., aprovecha la época de Navidad para añadir una pequeña introducción, imagino, a modo de felicitación...
Y me pregunto: "¿a propósito de qué critican a los cristianos (de los que parecen no conocer nada) mientras procuran venderte productos rebajados?.. ¿Se trata de una doble moral?.."
En fin, antes de publicar mi artículo os dejo con éste... a ver qué os parece.)


"Navidad, ¿religión o consumismo?
Salgan a la calle y respiren profundamente, sí, ya huele a Navidad. Esa estación del año en la que fingimos que nos preocupamos por la gente que no sabe lo que es un balón, en el que todo el mundo se da besos y celebra el nacimiento de un ser que habría de traer paz e igualdad al mundo. Es sin duda la época de la hipocresía.
La Navidad, cuando todos los cristianos van bien vestidos a la iglesia, sacando sus mejores galas y preocupándose por los problemas en el mundo que ni si quieran les importa, eso sí, a misa se va bien arreglado. Un periodo de tiempo, en el que el consumismo reina ante todas las preocupaciones del mundo. ¿A quién le importa los millones de niños que mueren prematuramente por enfermedades fácilmente curables, las miles de mujeres maltratadas del mundo, las millones de personas que no tienen nada más que agua contaminada para subsistir, mientras que podamos comprar regalos a nuestros hijos, podamos hacer una buena comida en casa, salir de viaje y rezar?
Pocos se acuerdan de hacer un donativo a alguna organización. Desde hace poco ya venimos sufriendo los “ataques” de anuncios de jugueterías, y eso que todavía falta tiempo para que el gordo de Papá Noel, y los Reyes magos lleguen a nuestra casa cargados de juguetes.
Otro día también especial es el de año nuevo, donde nos comprometemos a ser mejores personas, a dejar de fumar, y más metas que rara vez logramos cumplir. Muy poca gente se propone salir del rebaño, pensar por uno mismo, educar a sus hijos de otra manera y demás proposiciones mucho mas interesantes que conseguir mas dinero, hacer mas viajes y vivir la vida a “tope”.
Estimados clientes,
En este boletín hemos querido profundizar un poco en la importancia que tienen los alimentos y complementos que nos aportan antioxidantes, como prevención de nuestra salud.
También tenemos la enorme satisfacción de poder presentarles las dos nuevas e interesantes actividades que incorporamos a nuestro centro de Cartagena y las cuales pueden conocer gratuitamente los días detallados en el boletín (solo es necesario que traigan ropa cómoda y esterilla). Solo tienen que comunicarlo en el centro.
BUENA SALUD Y HASTA PRONTO
RECUERDE QUE SEGUIMOS TENIENDO EL 15% DE DESCUENTOS EN PRODUCTOS DE PARAFARMACIA"

martes, 8 de diciembre de 2009

FELICIDAD


Pulcro cielo azul cobalto;

agua como néctar que satisface profundamente.

Aire más dulce que el mejor perfume;

los rayos del sol calientan a un gato agradecido.


Es difícil creer que la vida es toda para nada. ¿No podemos aceptar la felicidad cuando llega? Hay que reconocer que hay una gran cantidad de sufrimiento y horror en este mundo. Pero si hemos de aceptar las partes tristes de la vida, también debemos abrazar sus partes buenas. Mientras estemos en este mundo, debemos aceptarlo todo. Si lo que viene a nuestro encuentro es ocasionalmente maravilloso, nadie debería negarnos nuestro disfrute. Todos sabemos que cada subida es seguida por una caída. ¿Por qué sólo mortificarse con terror al futuro? Mientras nos hayamos comportado responsablemente, no hay nada de malo en disfrutar lo mejor que la vida tiene para ofrecer.
Mira a una gata mientras se estira satisfecha al sol. No hay pensamiento sobre el próximo momento, sólo el puro placer del presente. Puedes estar seguro que ella seguirá siendo capaz de limpiarse, sigue siendo capaz de atrapar ratones, y sigue siendo capaz de hacer todas las cosas que un gato debe hacer. Pero ella es sin ansiedad, y así es pura y totalmente quien debería ser. Actúa como si ella fuera la favorita de la naturaleza. ¿Y quien ha de decir lo contrario?

viernes, 4 de diciembre de 2009

EL ÚLTIMO PARADO


Mi buen amigo Alberto, del blog TIFLOHOMERO (http://tiflohomero.blogspot.com/) ha tenido la gentileza de compartir con los amigos de este blog su última creación titulada "El último parado". Deseo que os guste tanto como a mí. Saludos.


-Pase, pase. Siéntese
-El siguiente. ¿A quién atiendo?
Otro anónimo ciudadano más se dirige a la ventanilla correspondiente, otro parado más. ¿Será el postrero? Al menos, para Claudia, sí. El último que atenderá ese día, que ya toca echar el cierre a su ventanilla de la Oficina Estatal de empleo (OEE) e irse a cuidar a su niña, y a lidiar con su cotidianeidad.Es uno de tantos, otro más. Nada parece distinguirlo de los del resto de la mañana, y de los de ayer, y de los de anteayer.
-¿Su nombre?
-Dios.
-¿Cómo ha dicho? Déjese de tomaduras de pelo e indíqueme sus datos para poder darle de alta en el sistema.
-No, si precisamente lo que ha pasado es que me han dado de baja. Ya ni en los colegios podré contemplar cómo los niños y niñas recitan la lección, ni servir de motivo al disfrute de la gente, ya no quedan fiestas de guardar ni días que reluzcan más que el sol, ni siquiera ya creo que me van a llevar en... Aunque, uy, señorita, veo que usted sí porta mi símbolo en su cuello _hermosa cadenita, ¿es de oro, verdad?_.
-No. Oiga, que la cruz la llevo teniendo que aguantar a chalados y bromistas varios. Lo que me faltaba hoy por oír.
-No es una broma, tenga fe, créame.
-Pero, pero... Ya sé lo de las últimas leyes, pero... es que no salgo de mi asombro. ¿Y qué hago yo ahora?
-Pues nada, ¿qué va a hacer? Seguir los protocolos humanos, a ellos que tanto les gusta protocolizar.
-¿Pero cómo relleno yo los datos que me pide la ficha. Que no puede ser.
-Que sí, que es muy fácil. Verá: titulación académica, no reglada; experiencia, constructor; últimos empleos realizados, arreglachapuzas; disponibilidad, plena. ¿Necesita algo más? Ah, sí: color de la piel, azul celeste; dirección de contacto, sin techo; ¿un teléfono?, 101 000 000, lo cogerá Pedro, que le digan que me pase, si no le han despedido a él también.
El anónimo personaje, bueno más que anónimo atípico, sonríe a la señorita Claudia. La mira y ella siente cosquillas por dentro. No sabe bien por qué ni a santo de qué, el caso es que tiene ganas de reírse a carcajadas. Y también de pasarle el caso al genio de su jefe, él tan progre, tan moderno. A ver cómo se las apañaba ahora. Dirán lo que quieran pero para ella Dios no está ni mucho menos parado, sigue estando la mar de activo. Y si no que se lo digan a su corazón y a todos esos milagros que, cada día, contempla a su alrededor. Porque, digan lo que digan, son eso: milagros.

lunes, 30 de noviembre de 2009

domingo, 29 de noviembre de 2009

SIEMPRE LLEGA LA DUDA...


Hubo un joven sacerdote que retornó a la comunidad en que nació. En lugar del vecindario que conoció de niño, la comunidad era ahora predominantemente homosexual. Estaba confuso: por un lado, él tenía que servir a la gente. Por el otro, su religión prohibía la homosexualidad y la condenaba como un mal grave. Parecía que cualquier cosa que hiciera, sería un hipócrita.
Eventualmente, decidió aceptar a todo aquel que veniese a él, pero seguir manteniendo las doctrinas de su religión. Vio la misericordia como su deber más importante, y así fue capaz de ayudar a otros sin violar verdaderamente sus preceptos.
Cuando hay contradicciones entre las creencias, uno debe resolver a favor de lo que uno juzga que sea el principio más importante. No deberíamos vender baratos nuestros ideales en favor de la conveniencia o el egoísmo. El seguir una tradición espiritual en particular implica una obligación total a sus reglas para adquirir la esencia de esa tradición. Pero no podemos permitirnos ser dogmáticos. La ley humana es imperfecta: siempre habrá circunstancias sin precedentes. Por lo tanto, debemos ir más allá de las reglas y funcionar en cambio desde la pura sabiduría. Debemos actuar con experiencia, flexibilidad y perspicacia. Asimilemos así la integridad - experimentando tanto sus triunfos como sus derrotas- que hacemos lo correcto intuitivamente.
La tradición está primero. La misericordia es más grande que la tradición. La sabiduría es más grande que la misericordia.

jueves, 26 de noviembre de 2009

SOMOS UNO


“¿Quién soy?.. ¿Quién eres?..
Creo que nadie lo sabe, sin embargo lo sabemos:
Yo soy tú y tú eres yo”

lunes, 23 de noviembre de 2009

NUEVOS TIEMPOS, NUEVOS CULTOS...

“No harás por ti ninguna imagen ni figura esculpida. No las adorarás ni rendirás culto”… -se dijo.

Entre las gentes más humildes de Cusco (Perú) hace ya algunas décadas se puso de moda el culto a imágenes tan extravagantes, siniestras e insólitas como el denominado “niño compadrito” del que, cabe señalar, no conocen ni el origen. Unos creen que la calavera a la que decenas de adeptos piden igual un bien que un mal, es la de un mono, mientras otros aseguran que se trata de la cabeza de un niño reducida por los jíbaros. El caso es que no permiten que se le realicen ninguna clase de análisis creciendo así la incertidumbre entre ambos mandos: los creyentes y los incrédulos.


Por otro lado, en México una secta rinde culto a la “Santa Muerte” llegando hasta el punto de instalar altares por sus calles de la misma guisa que aparece en la fotografía; imagen que pondría los pelos de punta a la misma muerte si se encontrara con una representación de ella misma tan grotesca.
Justifican el culto a esta “entidad espiritual”, como sus adeptos suelen denominarla, porque, según dicen, ha existido desde siempre… qué pena que el mundo ande tergiversando e interpretando las cosas de forma tan confusa y desacertada.

Un entrañable amigo me confió la historia que pasaré a llamar “El santo de madera de olivo infructuoso”; un hecho real vivido por un amigo suyo. Espero que os ayude a abrir los ojos a la realidad, a separar la paja del trigo, a ver con claridad que a Dios sólo hay que adorarlo en espíritu y en verdad, con el pensamiento, sin formas ni nombre, y con todo el corazón.

EL SANTO DE MADERA DE OLIVO INFRUCTUOSO

“Había un hombre que tenía un olivo desde hacía muchos años, el cual nunca le dio fruto. No sabiendo qué hacer con él, un día decidió cortarlo para que aprovecharan el tronco para hacer un “santo”. Después de hacerlo, lo vistieron y lo colocaron en una pequeña ermita.
Pasado un tiempo, el dueño del olivo pasó por allí y vio a una mujer arrodillada ante la imagen. Al parecer rezaba pidiendo un milagro.
El hombre al ver la escena se sintió intranquilo y le dijo a la mujer:
-Por mucho que pida, señora, nunca recibirá nada.
La mujer contestó:
-¿Y por qué no?
A lo que el hombre aclaró:
-Porque el santo está hecho con el tronco de un olivo que nunca dio fruto. Por eso le digo, si a mí nunca me dio fruto siendo olivo: ¿cómo quiere que le haga a usted un milagro?”

lunes, 16 de noviembre de 2009

20 DE NOVIEMBRE DÍA UNIVERSAL DE LA INFANCIA


El día 20 de Noviembre ha quedado institucionalizado como Día Internacional de los Derechos del Niño o Día Universal de la Infancia, un día para celebrar en el que no podemos olvidarnos de los miles de niños que todavía hoy malviven víctimas de la explotación laboral, en condiciones de pobreza extrema y a quienes se les niega toda clase de derechos; aunque, por desgracia, se trata de una historia archiconocida por cientos de españoles que crecieron en similares circunstancias hace algunas décadas. La mayoría de nuestros mayores todavía rememoran y dan testimonio de aquella infancia, tan lejana como presente, cargada de responsabilidades y marcada por la escasez y la necesidad. Una época donde los hermanos mayores cuidaban de los pequeños, se empleaba a los niños en todo tipo de tareas en una sociedad donde la palabra progreso no existía, el acceso a la cultura era un privilegio de unos pocos, y donde el hambre y las enfermedades hacían mella, sobre todo, entre el público infantil.
Y así es, aquellos episodios de miseria se siguen dando hoy en aquellas partes del mundo menos industrializadas, donde los avances médicos y tecnológicos sencillamente no llegan, y donde una mayoría de población malvive bajo el umbral de la pobreza. Y como siempre, los principales afectados son los que menos culpa tienen, porque la pureza de un niño no entiende de avaricia ni de intereses de ningún tipo. Y, sin embargo, ya nacen heredando el infortunio de sus progenitores.
Seguro que a muchos de nosotros, preocupados observadores de nuestro tiempo, hasta nos parece mentira que se haya tenido que dedicar un día para que no olvidemos que un niño no es solamente un ser frágil que necesita que se le proteja, sino también una persona que tiene el derecho a ser educada, cuidada y protegida dondequiera que haya nacido. Y no está de más añadir que también se trata de un ser humano que tiene derecho a divertirse, derecho a ir a la escuela, derecho a recibir cuidados médicos, derecho a expresarse y a alimentarse para garantizar su desarrollo en todos los aspectos.
Tampoco debemos pasar por alto que para un niño que disfruta de todos sus derechos, y que posee todo lo necesario a nivel material, es tan importante como esencial que se sienta querido y respetado en su entorno social. Porque a todo ser humano se le ha de procurar aquellas cosas que van más allá de lo material. Naturalmente me estoy refiriendo al plano afectivo: atención, amor, dedicación, reconocimiento… condiciones fundamentales para un desarrollo infantil completo y satisfactorio.
Recibo con gran ilusión la noticia de que el I.E.S Thiar, por tercer año consecutivo, vuelve a ser ejemplo de solidaridad, invitando a los miembros de la comunidad escolar (profesoras/es, alumnas/os y padres y madres de los mismos) a tomar parte activa en la carrera “Kilómetros de Solidaridad”. Esta iniciativa de la ONG Save The Children, donde cada corredor aporta la cantidad donada por su patrocinador, además de fomentar la afición y la estima por el deporte entre los jóvenes, y educar en valores, consigue que vean su participación recompensada al dedicar su esfuerzo y su aportación económica a una buena causa.
Con esta actividad la intención de Save The Children es cumplir con el 4º Objetivo de Desarrollo del Milenio y ayudar a reducir la mortalidad infantil en menores de 5 años en aquellos lugares donde la urgencia es mayor. Según las estadísticas, casi 9 millones de niños perderán la vida antes de cumplir los cinco años en 2009, el 90% por causas prevenibles y baratas de curar como la neumonía, la diarrea, el sarampión o la malaria. Cada uno de ellos tiene, en primer lugar, el derecho a sobrevivir. Sin embargo no todos los niños nacen con las mismas oportunidades. La meta del “Kilómetro Solidario” es simple: conseguir acabar con las muertes de niños por enfermedades curables. Y en términos escolares: un diez para todo aquel que crea que si el desarrollo avanza no debe hacerlo para unos pocos, sino para el bien de toda la humanidad.

martes, 10 de noviembre de 2009

LA RAZÓN ES LA VERDAD

Parece que una de las cosas más satisfactorias para muchas personas es verse reconocidos por quienes les rodean. Pero, cuidado, no a todo al que se le da la razón la tiene, ocurre también que algunas veces se da sin más, por desinterés, o por terminar definitivamente con una discusión.
No tenerla es molesto, que la quiten altera… pero sólo a aquellas personas que necesitan ver su argumento respaldado por segundas opiniones. La razón es la verdad y verdad sólo hay una. Nada de que “yo defiendo mi verdad”, ni argumentos por el estilo. Por eso, quien la tiene no necesita apoyos externos; la razón se sustenta por sí misma.

A continuación, al hilo de la reflexión, comparto con vosotros un simpático cuento que oí en voz de una excelente amiga que, por su madurez, humildad y coherencia, siempre tiene razón.

“Llega el día de un esperado juicio. El juez, después de escuchar atentamente los argumentos que expone el demandador, se limita a asentir favorablemente diciendo:
-¡Tiene razón!
Acto seguido, el demandador toma asiento y comparece el demandado ante el juez, Nervioso, comienza a exponer su argumento.
El juez, después de escuchar atentamente al demandado, vuelve a limitarse a asentir diciendo:
-¡Tiene razón!
Y los letrados, perplejos ante la situación mientras observan la amplia sonrisa de sus correspondientes clientes, intercambian puntos de vista. Finalmente, uno de ellos toma la iniciativa, se acerca al juez y le dice en voz baja:
-Perdone, Señoría. Lo he comentado con mi compañero y no hemos terminado de comprender porque Su Señoría... ¡le ha dado la razón a los dos!
El juez, después de escuchar atentamente al letrado, se limita a asentir diciendo:
-¡Tiene razón!”

viernes, 6 de noviembre de 2009

EL GUERRERO QUE SABÍA DEMASIADO

Según una vieja leyenda, un famoso guerrero fue de visita a la casa de un maestro Zen. Al llegar se presentó a éste contándole todos los títulos y aprendizajes que había obtenido en años de sacrificados y largos estudios.
Después de tan sesuda presentación le explica que había ido a verlo para que le enseñara los secretos del conocimiento Zen.
Por toda respuesta el maestro se limitó a invitarlo a sentarse y ofrecerle una taza de té.
Aparentemente distraído, sin dar muestras de mayor preocupación, el maestro vertió té en la taza del guerrero y continúo vertiendo té aún después de que la taza estuviera llena.
Consternado, el guerrero le advirtió al maestro que la taza ya estaba llena y que el té se escurría por la mesa.
El maestro le respondió con tranquilidad:
-Exactamente señor. Si usted ya viene con la taza llena: ¿cómo podría aprender algo?
Ante la expresión incrédula del guerrero el maestro enfatizó:
-A menos que su taza esté vacía, no podrá aprender nada.

martes, 3 de noviembre de 2009

LA ANCIANA Y LA AGUJA


Quería compartir con vosotros este precioso cuento que ha llegado hasta mí como un propósito más de ayudar al ser humano en su despertar espiritual. Que lo disfrutéis.

Una anciana buscaba con visible preocupación un objeto por el angosto empedrado de una concurrida callejuela. Enseguida, un atento muchacho, percibiendo el apuro en el que se encontraba la mujer, se dirigió a ella diciendo:
–¿Qué busca, señora? Tal vez yo pueda ayudarle.
La mujer alzó el rostro sorprendida y contestó:
–Busco una aguja que se me ha perdido hace un momento, si es tan amable, le agradecería el gesto enormemente.
–Por supuesto –contestó el joven, pensando en la sencilla aguja–. Será un placer.
Y de esta forma se puso a buscar junto a la anciana la aguja perdida.
Pero pasaba el tiempo y no encontraban nada, al menos no lo que buscaban con tanto ahínco. Muchos viandantes que pasaban por allí se incorporaron a la búsqueda, llegando a la desesperación y desistiendo al poco tiempo.
El primer joven que se había acercado a ayudar a la mujer anciana, confuso por la infructuosa búsqueda, tuvo una idea: le preguntaría a la mujer dónde la había perdido y se pondría a buscar en aquel lugar. La mujer le respondió:
–La perdí en casa pero he salido a la calle a buscarla porque aquí hay más luz.
El muchacho quedó atónito, casi avergonzado por la respuesta.
–¡Pero, señora! –le replicó algo indignado–: ¿No cree que lo acertado sería buscarla en su casa pese a que en la calle haya más luz?
La mujer sonrió levemente mientras una mirada de compasión asomaba a sus ojos.
–¿Parece absurdo, verdad? Pero, descuide joven, porque no lo es. Yo también llevo años sufriendo por muchos de ustedes…–explicó la anciana–. El problema de muchas personas es buscar fuera lo que tienen dentro, pues el miedo no les deja ver bien en su propio interior.

viernes, 30 de octubre de 2009

LECTURA DEL MANIFIESTO EN PILAR DE LA HORADADA



AQUÍ TENÉIS EL VÍDEO DE LA LECTURA DEL MANIFIESTO QUE TUVO LUGAR EL 24 DE MAYO EN PILAR DE LA HORADADA. ME LO ENTREGÓ EL CANAL HORADADA HACE UNOS DÍAS... EN FiN, MÁS VALE TARDE QUE NUNCA.

miércoles, 28 de octubre de 2009

LA REENCARNACIÓN

Generalmente reencarnamos para elevarnos espiritualmente. La reencarnación es un hecho, pero no tratemos de buscarle la lógica humana... antiguamente se pensaba que la Tierra era plana porque los hombres de ciencia de la época de Cristóbal Colón decían que no era lógico que la Tierra fuera redonda porque los que estaban abajo se iban a caer... por supuesto, no se conocía la Ley de la Gravedad. Asimismo tenemos las ilusiones ópticas que nos están engañando constantemente. Pero es más, la reencarnación, además de ser un proceso espiritual que siempre se ha creído en todas las grandes religiones y filosofías (los antiguos egipcios, los filósofos griegos, los budistas, hinduistas, teósofos, inclusive los cristianos ya que hasta el siglo III de Nuestra Era los cristianos creían en la Reencarnación, pero cuando la Iglesia se hizo oficial en Roma se promulgaron nuevas bulas papales condenándola porque el poder religioso de esa época pensaba que si se creía en la Reencarnación entonces iban a perder el poder que tenía la Iglesia de ser la única que podía perdonar pecados y asustar a todos con un infierno eterno.)
La reencarnación nos ayuda a entender por qué una persona nace con ciertas condiciones y otras no... si hubiera una sola oportunidad en la eternidad esto habría sido demasiado injusto. Además, la misma ley física nos enseña que la materia ni se crea ni se destruye, solamente se transforma y cuando lanzamos una piedra a un lago se forman ondas en la superficie del agua, las ondas son el efecto, la piedra que arrojamos la causa, pero esa piedra a su vez es el efecto de un volcán que la produjo en el centro de la Tierra y así sucesivamente.

martes, 20 de octubre de 2009

SUEÑOS CON MENSAJE

Un día me contaron una historia real bastante impactante (al menos a mí así me lo parece) y reveladora hablando en términos espirituales. Aprovecho la temática de las anteriores entradas para compartirla con vosotros. Cada cual saque sus propias conclusiones. Un cordial saludo.
"Una madre había perdido a un hijo de corta edad. Con el tiempo la desconsolada mujer empezó a tener sueños recurrentes: soñaba con niños, niños felices que sujetaban velas encendidas… y cada uno llevaba la suya propia.
Una noche en la que se repitió el mismo sueño distinguió entre la multitud de niños a su hijo fallecido. Éste algo triste y serio le mostró a su madre que la vela que él llevaba no se encontraba encendida.
La madre, inquieta, le preguntó:

-¿Por qué tu vela no está encendida como la de los demás?
A lo que el niño respondió:
-Porque tú me la apagas, mamá. Siempre estás triste, lloras y me apagas la vela…
"
Desde entonces su vida cambió, pues, gracias a aquel sueño, había comprendido. Su hijo necesitaba que ella dejara de sufrir para mantener su “luz” encendida.
Gracias a un sueño ambos habían hallado la paz que necesitaban.

viernes, 16 de octubre de 2009

ELIGE BIEN QUIÉN TE GUÍA II

Por nuestra sociedad actual circulan tantos bulos, tantos falsos rumores, tantas noticias manipuladas, tantas verdades “a medias” por cine y televisión, que parece mentira que con tanta basura mental podamos llegar hacia algún lado.
Y si nos paramos a pensar en las atrocidades que se cometen en el mundo industrializado en nombre del progreso y de muchas otras asociaciones y entidades con o sin ánimo de lucro, de seguro que no dejaríamos títere con cabeza.
Respecto a la fe, una cantidad abrumadora de falsas creencias, supersticiones y enredos mentales se trasmiten de unos a otros desprotegiendo al sector más débil de población: los jóvenes. Y el caldo de cultivo de estas "corrientes" se encuentra, principalmente, en la Red.
Bajo este punto de vista lo normal sería preguntarnos: ¿nos acercaremos algún día a la verdad que encierra cada cosa? ¿Imperará, en conclusión, la madurez y el sentido común?

Hace poco os hablaba de los “maestros” más allá del plano espiritual de la palabra: hacía referencia a aquellas personas que nos sirven de modelo y apoyo. Hoy quisiera hacer una reflexión sobre los modelos que siguen los jóvenes de esta sociedad.
Muchas personas, sobre todo adolescentes, viven influenciados por las modas sociales, siguen el comportamiento de amigos, familiares y personas de su entorno, toman como modelos a personajes del cine, la televisión o el mundo de la música sin que nadie ni nada les detenga a pensar si realmente estos modelos a seguir son realmente los idóneos. Personajes como la cantante Amy Winehouse, por citar un ejemplo, quien bebe descontroladamente en los conciertos y lleva una vida de lo más desordenada entre clínicas de desintoxicación y recaídas, es célebre entre cientos de jóvenes fans y seguidores que se sienten atraídos a imitar el estilo de vida de su aclamado ídolo.
Ya va llegando la hora en la que el ser humano despierte de su letargo, sea dueño de su vida, responsable de sus actos y libre a la hora de elegir el camino a recorrer. Pero sin obviar un detalle: el primer patrón a seguir debe ser la familia, responsable de la educación y trasmisora de valores. La primera escuela empieza en casa. No dejemos que a nuestros hijos los eduque la sociedad en la que vivimos.

lunes, 12 de octubre de 2009

ELIGE BIEN QUIÉN TE GUÍA


Cuando queremos descubrir la verdad sobre un asunto decimos que vamos a “arrojar luz” sobre el mismo, que vamos a “esclarecerlo” o “sacarlo a la luz”. Y no es casualidad que se utilice el símbolo “Luz” cuando se trata de desenmascarar una cosa que a simple vista, y muy equívocamente, puede parecer sólida y fiable.
Actualmente existen muchas cosas que esperan salir a la luz para acabar con la confusión e incertidumbre que generan. Y es que los caminos de luz suelen ser los más largos, pero, con total convicción, son los más seguros y los únicos que llevan a la Verdad.
Los mensajes que se vienen dando a la humanidad desde diferentes asociaciones o grupos espirituales (como se suelen autoproclamar), tratan temas y manejan mensajes sobre futuros vaticinios o temas extraterrestres que suelen crear más alarma que calma entre la sociedad. Se caracterizan por utilizar un lenguaje controvertido, cargado de adjetivos y conceptos de “fabricación casera”, enigmáticos y “futuristas” y bastante incomprensibles hasta para personas de alto nivel académico. En definitiva, la mezcla idónea para confundir a personas de baja formación o fácil credibilidad.
Y así es. Hoy día muchas personas que se hacen llamar “maestros” no hacen más que aumentar la confusión de la gente con mensajes cifrados o enseñanzas que se escapan a la comprensión de la mayoría de personas.
El Maestro Jesús hablaba en parábolas, en un lenguaje sencillo y comprensible para llegar a todos los niveles de comprensión. Por lo tanto, un buen Maestro es aquel que habla con “claridad”, “transparencia”, “arroja luz”, “aclara dudas” y, sobre todo, no intenta jugar un papel protagonista sino que practica la humildad y el servicio.
La persona que “maquilla” la realidad, intenta crear una atmósfera de misterio entorno suyo, utiliza eufemismos e imparte enseñanzas, o da respuestas, incomprensibles o extravagantes, esa persona no sirve a la Luz sino que sólo pretende que otros le alaben, sólo quiere sentirse admirado; sólo desea satisfacer su propio ego.
El buen maestro, como el buen pastor, no pone obstáculos ni conduce a sus ovejas por caminos cenagosos o impracticables, sino que las dirige hacia pastos inundados de Luz.
La verdad es Luz, y quien ama la Luz, como quien ama la justicia, sólo sirve a un señor... y le sirve bien.

martes, 6 de octubre de 2009

SERVIDORES DE LUZ

Camuflados en la sociedad, desconociendo en muchos casos la “misión” que han venido a desempeñar, existen los que denominaremos “servidores de Luz”.
Los “servidores de Luz” son personas absolutamente normales, muchas de ellas sin características ni “dones” especiales, que en un momento de sus vidas comenzaron a plantearse el por qué de muchas cosas: sobre todo qué hacer para que sus existencias cobraran verdadero sentido. Necesitan dar, entregarse, ser.
Suelen ser personas naturalmente altruistas, generosas y despegadas de lo material; aunque cabe señalar que también puede tratarse de una persona que en un principio era egoísta e interesada, pero dándose cuenta de su errado caminar, rectifica, se arrepiente de corazón y encuentra de nuevo el “camino”, el sentido de su vida, su auténtica “misión”. Entonces comienza a ser consciente de que lo que necesita ya no se encuentra en el plano material, buscando y hallando placer en los caminos de Luz.
Llamo “caminos de Luz” a todas aquellas acciones realizadas conforme al bien ajeno. Camino de Luz es servicio, es ofrenda, es amor. Es toda acción donde el “yo” ha sido sustituido por el “tú”. Por esta senda no cabe el egoísmo, ni el orgullo, ni la avaricia; estamos hablando de Luz y la máxima representación de la Luz es Dios.
Si pusiera ejemplos sería sencillo reconocer a algunos “servidores de Luz” y esta entrada se comprendería mejor (Madre Teresa, Vicente Ferrer, etc.) o sea, como os decía, personas normales que, sin embargo, decimos que son espiritualmente más elevadas porque hicieron del amor su máxima expresión.
Podríamos hablar de muchas más, algunas famosas y otras totalmente desconocidas, aunque no es difícil identificarlas… recordad que se dijo: por sus obras los conoceréis.

jueves, 1 de octubre de 2009

YO NO SÉ DESEAR MÁS QUE LA VIDA


Ha fallecido el poeta José Antonio Muñoz Rojas. Le faltaban muy pocos días para cumplir cien años. Bienvenido a la Luz.


Yo no sé desear más que la vida,
porque entre las victorias de la muerte
nunca tendrás la grande de tenerte
como una de las suyas merecida.

Y porque más que a venda y más que a herida
está mi carne viva con quererte,
e igual mi corazón que un peso inerte,
halla su gravedad en tu medida.

¡Qué temblor no tenerlo en ningún lado,
ni en el pecho, la vena o la palabra,
y a lo mejor en valle, fuente o roca!
¡Corazón prisionero y emigrado,
que con cada latido el hierro labra,
y que convierte en sueño cuanto toca!

sábado, 26 de septiembre de 2009

EL SACO DE CARBÓN

Esta es una de esas historias que viajan por la red digna de ser reproducida. Espero que disfrutéis con la belleza de su mensaje. ¡Un saludo a todos!

Un día, Jaimito entró a su casa dando patadas en el suelo y gritando muy molesto. Su padre, lo llamó. Jaimito, lo siguió, diciendo en forma irritada:
- Papá, ¡Te juro que tengo mucha rabia! Pedrito no debió hacer lo que hizo conmigo.
Por eso, le deseo todo el mal del mundo, ¡Tengo ganas de matarlo!
Su padre, un hombre simple, pero lleno de sabiduría, escuchaba con calma al hijo quien continuaba diciendo:
- Imagínate que el estúpido de Pedrito me humilló frente a mis amigos. ¡No acepto eso!
Me gustaría que él se enfermara para que no pudiera ir más a la escuela.
El padre siguió escuchando y se dirigió hacia una esquina del garaje de la casa, de donde tomó un saco lleno de carbón el cual llevó hasta el final del jardín y le propuso:
- ¿Ves aquella camisa blanca que está en el tendedero? Hazte la idea de que es Pedrito y cada pedazo de carbón que hay en esta bolsa es un mal pensamiento que va dirigido a él. Tírale todo el carbón que hay en el saco, hasta el último pedazo. Después yo regreso para ver como quedó.
El niño lo tomó como un juego y comenzó a lanzar los carbones pero como la tendedera estaba lejos, pocos de ellos acertaron la camisa.
Cuando, el padre regresó y le preguntó:
- Hijo ¿Qué tal te sientes?
- Cansado pero alegre. Acerté algunos pedazos de carbón a la camisa.
El padre tomó al niño de la mano y le dijo:
- Ven conmigo quiero mostrarte algo.
Lo colocó frente a un espejo que le permite ver todo su cuerpo. ¡Qué susto!
Estaba todo negro y sólo se le veían los dientes y los ojos. En ese momento el padre dijo:
- Hijo, cómo pudiste observar la camisa quedó un poco sucia pero no es comparable a lo sucio que quedaste tú. El mal que deseamos a otros se nos devuelve y multiplica en nosotros. Por más que queremos o podamos perturbar la vida de alguien con nuestros pensamientos, los residuos y la suciedad siempre queda en nosotros mismos.

Ten mucho cuidado con tus pensamientos porque ellos se transforman en palabras.
Ten mucho cuidado con tus palabras porque ellas se transforman en acciones.
Ten mucho cuidado con tus acciones porque ellas se transforman en hábitos.
Ten mucho cuidado con tus hábitos porque ellos moldean tu carácter.
Y ten mucho cuidado con tu carácter porque de él dependerá tu destino.
EDUQUEMOS EN VALORES.

martes, 22 de septiembre de 2009

ESE LASTRE LLAMADO... EGO

En psicología, “yo” o “ego” (del latín), se define como la unidad dinámica que constituye el individuo consciente de su propia identidad y de su relación con el medio. Pero el ego es un término difícil de definir dadas sus diferentes acepciones. Para su buen entendimiento general, diremos que se trata de un rol que nos confunde: confundimos el ego con el yo, con la propia persona, con la verdadera identidad, ya que no lo tomamos como un rol sino como que somos nosotros mismos. Por citar un ejemplo, es como confundir el personaje de una película con el actor que lo representa.
Es obvio que nuestra personalidad está atada al ego de forma psicológica, pero debemos ser conscientes de que nosotros no somos ese ego. Aunque se trata de nuestra mayor debilidad, pues sino: ¿por qué nos cuesta tanto pedir perdón? ¿Por qué nos ofendemos con tanta facilidad? ¿Por qué vivimos más preocupados por el “aparentar” que por el “ser”? Todas las respuestas giran en torno a una sencilla explicación: las personas nos dejamos llevar muy a menudo por los roles del ego: el victimismo, los prejuicios, la irascibilidad, el orgullo, el protagonismo, el desinterés… todo aquello que nos hace sentir “amos” cuando en realidad no somos más que “esclavos”.
También nos confunde pensar que el ego es sólo pedantería, soberbia, etc. Pues también es signo de complejo de inferioridad, es sentirse disminuido al ser comparado frente a otros. Hay personas que gozan con el rol de víctima porque les da el poder de manipular, de llevar las riendas de una situación concreta, cuando en realidad no poseen ni siquiera el poder de decidir analíticamente.
Ahora bien, el ego también es pensar siempre en función de uno mismo, es no ver más allá de nuestros propios ojos, es esperar de los demás sin estar capacitado para entregar, para ofrecer; es centrarnos en nuestra propia persona.
El falso orgullo también es un rol del ego, pero no pasa lo mismo con el orgullo “sano”. Éste último se manifiesta cuando nuestros semejantes alcanzan una meta, o cosechan un éxito, y nos sentimos orgullosos de ellos. Pero el orgullo es negativo cuando busca la necesidad de sobresalir, de resaltar respecto a otros. Y lo mismo pasa con la envidia.
Por desgracia vivimos en una sociedad donde cobra mayor importancia lo que se dice de una persona que su verdadera valía personal, arrastrándonos así a preocuparnos en exceso por nuestra calidad de imagen, por cómo nos ven “desde fuera”, descuidando nuestra verdadera personalidad en un combate sin descanso donde nuestra máxima preocupación es parecer y no ser. Por lo tanto, podemos afirmar que el ego vive de la apariencia y es una gran barrera para nuestro crecimiento personal.
Según la filosofía oriental, el yin y yang es un concepto basado en la dualidad de todo lo que existe en el universo. Describe las dos fuerzas fundamentales, aparentemente opuestas y complementarias que se encuentran en todo (por supuesto, también en el ser humano). Y efectivamente así sucede con todas las cosas: hay dos polos opuestos, uno positivo y otro negativo, hay luz y oscuridad, hay sonido y silencio, hay calor y frío, hay quietud e inquietud, etc. De este modo, las personas también cargamos con dos personajes en disputa: uno que se afana por el éxito material y otro que aspira a elevarse espiritualmente.
Nuestro ego acumula una tremenda dosis de egoísmo, y también está poseído por tantos roles materialistas que no percibe lo vano que es todo: críticas, discusiones, etc. Mientras que el espíritu que habita en nosotros, polo opuesto del ego, es la parte de nuestra personalidad que despierta en nosotros la vocación de servicio, la compasión y el amor hacia los otros. Es la voz de la conciencia que inspiró la famosa frase: “En el olvido propio se encuentra uno a sí mismo”.
Amig@s, en definitiva, para estar totalmente exentos de los perjuicios del ego, en primer lugar, debemos adquirir conciencia del mismo autoanalizándonos y tratando de eliminar, poco a poco, el uso frecuente del pronombre “yo” en nuestras conversaciones. Reconozcamos que el ego quiere que nos sintamos ultrajados cuando recibimos un trato incorrecto o nos insultan: no le demos la razón, es la única forma de librarnos de él. Seamos pacientes y escuchemos a los demás. Valoremos a nuestros semejantes tratando a todos por igual. Huyamos del favoritismo. Demos más y pidamos menos. Acerquémonos a la verdadera libertad, la que no necesita nada para probar su existencia.

sábado, 19 de septiembre de 2009

DISCIPLINA POSITIVA

Lo podemos ver a menudo en diferentes programas de televisión, esa caja boba que parece haberse convertido en el caldo de cultivo de la intolerancia y la ociosidad, que hoy día enseña más mal que bien y que muchos todavía optamos por ignorarla excepto a la hora de las noticias (noticias que corroboran lo mal que andamos por este planeta).
Ahora bien, distingamos entre dos clases de crítica, pues, aunque parezca mentira, una crítica puede darse con buena intención. Es decir, es muy poco lo que separa a una crítica destructiva de una crítica respetuosa. Sin embargo los resultados pueden ser absolutamente opuestos:

-La crítica constructiva: es la que ayuda a mejorar lo criticado, aconseja con generosidad y no hiere.

-La crítica destructiva: es la que no aporta nada, ni a quien la produce ni a quien va dirigida. Humilla y desanima haciendo que quien la recibe no reflexione sobre su conducta para intentar mejorarla, sino que la toma como un reproche, generando odio y rencor. Denota una soterrada cobardía exenta de nobleza por parte de quien la imparte. Y, cuidado, tiene efecto boomerang y deja daños irreparables en la parte espiritual de la persona que la hace.

Por desgracia, vivimos en una sociedad muy dada a la crítica destructiva. Crecemos acostumbrados a despotricar sobre nuestros semejantes, sin hacer distinciones de ningún tipo.

La crítica destructiva es la que divierte y entretiene, pareciéndonos imposible escapar de esta epidemia siendo tan abundante.
En política: un gobierno critica a otro lejos de unirse en busca de soluciones efectivas.
En sociedad: se está perdiendo la disciplina y el respeto que con tanto ahínco nos trataban de inculcar nuestros mayores.
En familia: parece haberse perdido el cariño y el respeto entre unos y otros.
También es muy común la crítica absurda, o dicho en buen romance, criticar por criticar. Cuando alguien critica pero no aporta una explicación mejor se autodescalifica porque critica por criticar, por la crítica misma y no para aportar soluciones.
Por lo tanto, amig@s: tengamos mente analítica, pues la crítica destructiva o absurda no es más que la ausencia de amor.

lunes, 14 de septiembre de 2009

VOLVERNOS NIÑOS... PARA ARREGLAR EL MUNDO


(En cuanto leí esta historia quise que llegara a todos vosotros... Con cariño)

Un científico que vivía preocupado con los problemas del mundo estaba resulto a encontrar los medios para aminorarlos. Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas.
Cierto día, su hijo de seis años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió que fuese a jugar a otro lugar. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiera entretenerlo.
De repente se encontró con una revista, donde había un mapa con el mundo, justo lo que necesitaba con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de tela adhesiva se lo entregó a su hijo, diciendo:
-Como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie.
Entonces calculó que al pequeño le llevaría diez días componer el mapa. Pero no fue así. Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que lo llamaba calmadamente.
-Papá, papá, ya lo he montado, conseguí terminarlo.
Al principio el padre no creyó al niño. Pensó que sería imposible que, a su edad, hubiese conseguido componer un mapa que jamás había visto antes. Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño.
Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares. ¿Cómo era posible? ¿Cómo el niño había sido capaz?
-Hijito, tú no sabes cómo era el mundo. ¿Cómo lo lograste?
-Papá, yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, vi que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di vuelta a los recortes y comencé a recomponer el hombre, que sí sabía cómo era cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta a la hoja y vi que había arreglado el mundo.

lunes, 7 de septiembre de 2009

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN


Si los niños viven con la crítica, aprenden a condenar.
Si los niños viven con hostilidad, aprenden a pelear.
Si los niños viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.
Si los niños viven con lástima, aprenden a compadecerse a sí mismos.
Si los niños viven con ridiculez, aprender a ser tímidos.
Si los niños viven con celos, aprenden qué es la envidia.
Si los niños viven con vergüenza, aprenden a sentirse culpables.
Pero, si los niños viven con tolerancia, aprenden a ser pacientes.
Si los niños viven con estímulos, aprenden a ser confiados.
Si los niños viven con elogios, aprenden a apreciar.
Si los niños viven con aprobación, aprenden a quererse a sí mismos.
Si los niños viven con aceptación, aprenden a encontrar amor en el mundo.
Si los niños viven con reconocimiento, aprenden a tener un objetivo.
Si los niños viven compartiendo, aprenden a ser generosos.
Si los niños viven con honestidad y equidad, aprenden qué es la verdad y la justicia.
Si los niños viven con seguridad, aprenden a tener fe en sí mismos y en quienes los rodean.
Si los niños viven en la amistad, aprenden que el mundo es un bello lugar para vivir.
Si los niños viven con serenidad, aprenden a tener paz espiritual.
Fotos: Miriam un día de playa.

martes, 1 de septiembre de 2009

LA MOCHILA MÁS LIGERA


Durante nuestro largo y cansado transitar por los altibajos terrenos de la vida solemos descuidar un pequeño detalle muy importante y cuya reflexión me sobrevino en el camino. Vamos por la vida como aquel inexperto caminante que, cargado de una henchida mochila, emprendió un largo viaje. Agotado y exhausto por el esfuerzo, enseguida se percató de que tenía que desprenderse de todas aquellas cosas innecesarias con las que había cargado su mochila para poder llegar a la meta o jamás lo conseguiría. Al menos no disfrutando de la experiencia y del paisaje.

Pues si para emprender cualquier travesía debemos procurar llevar lo justo y necesario en la mochila, llegando a la conclusión de que, a la larga, hasta un insignificante pintalabios pesa: ¿por qué no hacemos lo mismo con nuestra mente, liberándola de todo aquello que le es innecesario y que tanto le fatiga llevar a cuestas?

El equilibrio y la quietud mental vuelven a nosotros cuando llevamos en nuestra masa gris sólo aquellas cosas realmente necesarias.

domingo, 23 de agosto de 2009

ARGUCIAS TELEFÓNICAS


Permitidme un alto en el habitual camino de mis reflexiones para hablaros sobre un caso que me aconteció ayer mismo y que quiero compartir con vosotros. Sirva esta experiencia para que andéis prevenidos por el camino de la vida, para que nadie, sirviéndose de una amabilidad arrolladora, consiga daros gato por liebre.
Ayer tarde me llamó un comercial de Telefónica asegurándome, tras una larga charla y una envidiable soltura al teléfono, que me regalaban Imagenio e Internet a 6 megas durante un año por el mismo precio que pago en la actualidad por mi contrato de Internet de 1 mega. Y es que hay que tener mucho cuidado con las ofertas o regalos que nos ofrecen por vía telefónica y cuya conversación queda grabada para que, en caso de reclamación, puedan ampararse en el hecho de que en su día, se supone, un operador nos informó correctamente y nosotros aceptamos las condiciones.
El comercial, después de asegurarme de que pagaría lo mismo y que se trataba, efectivamente, de un exclusivo “regalo”, me aconsejaba y me instaba por todos los medios a que aceptara las condiciones en una conversación que tendría lugar a continuación y que iba a ser grabada “por mi seguridad”, que no interrumpiera ni hiciera preguntas al otro operador, pues esto significaba para la empresa que él no había hecho bien su trabajo.
Para desentramar su artimaña continué a la espera.
Craso error si le hubiera hecho caso, pues al pasarme con el siguiente operador, como está en su derecho todo consumidor, le pregunté sobre el “regalo” y éste me indicó que si aceptaba las condiciones facturarían el precio que yo aceptaba en ese momento, que, evidentemente, no conservaría lo que pago en la actualidad, y que el contrato de permanencia con esta modalidad sería de 12 meses; o sea, que hubiera pagado por el “regalo”: 73,37 € + el 16 % de IVA, en definitiva, unos 30 € más sin posibilidad de darme de baja durante todo un año.
Amigos, andaros con cuidado. Nunca aceptéis nada que no sea por escrito y cuya letra pequeña tengáis bien clara.

lunes, 17 de agosto de 2009

EL NEGOCIO DE LA MUERTE


Comenzó mi interés por escribir sobre este tema durante mi reciente recorrido por el Camino de Santiago. Nada menos que en el escaparate de una tienda de un perdido, aunque precioso, pueblo de montaña, se exhibía una pancarta (tamaño XXL, por cierto), advirtiendo a turistas y residentes que hay que andarse con mucho ojo a la hora del fallecimiento de algún familiar. Y es que precisamente en esos momentos de duelo y desconcierto es donde la conocida picaresca humana suele actuar. Según el cartel, resulta que si tenemos la desgracia de perder a un ser querido durante su ingreso en un hospital o residencia deberíamos contar con el ánimo suficiente como para ser nosotros mismos quienes elijamos la funeraria que deseemos que se haga cargo del finado. ¿Por qué? Por una sencilla razón: puede darse el caso de que la persona encargada de contactar y dirigirnos a una funeraria concreta pueda embolsarse, por ese simple gesto, una compensación económica por parte de la compañía.
Pues eso, con o sin seguro de defunción, tenemos derecho a elegir la funeraria que más nos convenga. Y es que la letra pequeña es la causante de más miopías y, por consiguiente, la que menos leemos, por lo que algún alma caritativa pensó que publicando un cartel de dimensiones considerables este consejo no pasaría desapercibido a vista de nadie. Y así debería funcionar todo en la vida si fuéramos más humanos, y menos interesados, los unos con los otros. Colaboremos entre todos a hacer de este mundo un lugar más cálido, pues fijaos lo lejos que puede llegar el cartel que exhibe el escaparate de una humilde tienda.
En EE.UU. el negocio de la muerte mueve cada año cerca de 11 billones de dólares en gastos funerarios, aunque en nuestro castizo país no nos quedamos a la zaga: el coste medio de un entierro es de 2.220 €, gasto que puede ir in crescendo en función de la calidad del servicio. Hasta tal punto llega el peligro de morir dejando una singular deuda a los pobres familiares, que para ello se inventaron los seguros de decesos, hecho escabroso y singular como no hay otro. Pues, pensándolo fríamente, llegaremos a la conclusión de que nada puede llegar a ser más desagradable: ¿pasarnos la vida pagando, en cómodas mensualidades (gracias a Dios), el día de nuestro entierro? La verdad es que es de tebeo. Me viene a la memoria esas películas del Oeste donde, en el lugar del inminente tiroteo, acude el interesado enterrador frotándose las manos y pensando en el negocio que va a hacer ese día, pese a llevar en ellas el metro para medir al futuro desdichado y el papel y lápiz necesarios para apuntar las medidas del mismo. Y ahora me lo explico todo, de ahí la frasecilla esa que oíamos de pequeños y no parábamos de repetir: La muerte tenía un precio. Y es que este negocio, por increíble que parezca, viene de lejos. Si no, fijaos en el Antiguo Egipto: si las pirámides estaban destinadas a albergar los cuerpos de los faraones, ¿dónde se enterraba al resto de la población? Siempre ha habido privilegiados hasta para emprender el último viaje.
La muerte siempre ha sido un negocio, y las funerarias un negocio seguro contra las que no tengo nada y donde no quiero entrar. Cada persona debe concertar con su seguro o familia cómo quiere que sea su entierro, y más tarde son los mismos familiares quienes deciden qué extras añadir al sepelio. Sólo comentar que la persona fallecida no necesita más extras que la despedida de los suyos y un entierro digno. Lo demás, y lo más importante, mejor en vida, como diría mi abuela.
Ahora me asaltan a mí dos grandes cuestiones: ¿Qué habrá llevado al dueño de la tienda a colgar un cartel en el escaparate avisando de este tipo de fraudulentas prácticas? ¿Hasta qué punto no dejará de ser la muerte, para algunas personas, un negocio rentable?
Puede que alguno de vosotros penséis: “¿este artículo no pega más durante el mes de noviembre?” Si esto es así, creedme que no, que la ocasión la pintan calva y este es el recuerdo más práctico que me traje de mis andanzas por el norte. Además, ya tiene bastante el lluvioso y lóbrego noviembre como para encima dedicarle un artículo sobre la innombrable. Ya se encargaron de colgarle el sambenito al llamarlo el mes de los muertos. ¿O no?
Amigos, tomaos este artículo como si de un monólogo humorístico se tratara, aunque conocer algunos aspectos del negocio de la muerte… no es cosa de risa.

martes, 11 de agosto de 2009

CON SABOR A CAMINO

Porque a veces una imagen vale más que mil palabras, aquí os dejo unas cuantas con sabor a camino.
Espero que todos os encontréis bien y estéis pasando muy feliz verano.
Pasaré unos días tratando de recomponer el desordenado puzzle de reflexiones que os traigo y que, como ya preveo, me costará unos días ordenar. Hasta pronto...

"Alcanzar los objetivos no es lo importante, sino las cosas que uno halla por el camino"

"En la vida no hay caminos buenos ni malos, lo que hay son buenos y malos caminantes"

"Hay menos camino de la virtud al vicio, que del vicio a la virtud"

"Un viaje de 1.000 Km se empieza moviendo un pie"

"No contaré si pasé calor o frío, cuando viajo, viaja mi alma"

"La vida, a lo largo de su camino, a veces pide que renunciemos a una cosa para poder elegir otra"

"Nunca me interesó la meta, sólo el camino"

martes, 21 de julio de 2009

LA RUTA DE LAS ESTRELLAS


A los doce años empecé mi aventura literaria atrayéndome, principalmente, escribir rimas. Rimaba, al más puro estilo trovador, representando parodias de la vida real, chirigotas y, no os vayáis a pensar, hasta algunas cosas serias... Mi empeño por entretener y agradar agudizó mi amor por la literatura y me llevó a escribir dos libros de rimas que repartí entre familiares y amigos, y otros dos de literatura fantástica, de encuadernación casera, que se perdieron entre las dunas del tiempo...

Hoy, rememorando viejos tiempos con la misma ilusión e inquietudes, con motivo de mi inminente viaje al Camino de Santiago os dedico estas sencillas rimas (que más bien llamaría "ripios") hasta mi vuelta, prevista, D.M., para principios de agosto.

Sed muy felices y no dudéis de que habrá alguien que se acordará de todos vosotros, amigos de este blog, (de quienes dejáis comentarios y de quienes pasáis sin dejar huella pero con la misma amabilidad y atención: sé quien sois), con especial cariño y afecto. Un fuerte abrazo y hasta muy pronto. Gracias infinitas por estar ahí.



La Ruta de las Estrellas,
o el Camino de Santiago.
Para allá voy sin prisa,
cruzando sendas y lagos,
por caminos de montaña
y pueblos encrucijados,
pisando conchas y ramas,
y sueños dentro del saco.

Oraciones me acompañan
que evocan tiempos lejanos.
Recuerdos y reflexiones
por el camino empedrado.
Mi sombra es la compañía;
mi enemigo: el cansancio.
El ánimo hace de guía,
voy donde quieran mis pasos.

Beberé agua de los ríos,
miraré el cielo estrellado.
Sentiré el calor peregrino
al llegar a lo más alto
de la Ruta de las Estrellas
o el Camino de Santiago.

lunes, 20 de julio de 2009

EL SENTIDO DE LA VIDA


Hace tiempo que hallé el sentido de la vida; hoy resumido en una frase de Wayne W. Dyer. Es la solución a todos los problemas. El único camino que nos conduce a la Verdad. La única senda por la que deberíamos transitar. Nuestra única meta. Nuestro destino final... La clave de Todo se encierra en esta frase:


"Cualquiera que sea la pregunta: AMOR es la respuesta".

viernes, 17 de julio de 2009

VIVIR MOTIVADOS, VIVIR CON ILUSIÓN

¿Se puede vivir sin ilusión? Esta pregunta me asaltó el otro día sorprendiéndome a mí misma mientras, visiblemente emocionada, sacaba unas entradas para ver la última de Harry Potter. Si tengo que dar una respuesta sincera diría que es obvio que sí, que efectivamente se puede vivir sin ilusión; pero esta forma de vivir no aporta el bienestar ni la satisfacción que supone, por ejemplo, llevar a cabo ese proyecto que nace fruto de una afición personal.
Si el ser humano pierde la innata capacidad de ilusionarse desaprovecha, entre otras muchas cosas importantes, la oportunidad de motivarse y el interés por lo que le rodea, afectando este hecho a muchos aspectos de su vida. No olvidemos que el secreto de la felicidad en los niños es, precisamente, este: crear una atmósfera cómoda y habitable donde desarrollar su imaginación y creatividad. Los niños sueñan, llegan lejos con la imaginación, viven en mundos imaginarios y hasta inventan amigos con quienes comparten juegos y en quienes reflejan su ideal de amistad. Por eso vivir con ilusiones es crear un espacio combinable con nuestras actividades diarias donde vivir cómodamente, en comunión con uno mismo, sin aislarse pero distanciándose de todo aquello que resquebraja el ánimo y nos arroja a la inactividad o a la rutina.
Vivir con ilusión es trabajar por ver realizado ese sueño que durante un tiempo estuvo en nuestra mente y en el que posiblemente hemos puesto todo nuestro esfuerzo, entusiasmo y entrega. Vivir ilusionado es tener un objetivo por alcanzar, un anhelo por complacer. Así mismo el término ilusión es sinónimo de palabras tan positivas como: ánimo, objetivo, aspiración, intento, deseo, ocupación y plenitud, por citar algunos. Es necesario vivir con ilusión: ya sea por leer un libro, ver una película o realizar un pequeño viaje. Hace poco os hablaba que la felicidad era una actitud ante la vida. Y así es. Cada uno decidimos cómo nos irá al cabo del día, cómo deseamos tomarnos las cosas; aunque nos irá mejor si ocupamos nuestra mente con la atractiva empresa de hacer aquello que nos agrada verdaderamente. La persona necesita estímulos, tener intereses, verse animado por algo que dé mayor sentido a su vida o, sencillamente, levantarse cada mañana con una meta por realizar y pensamientos agradables y positivos.
Todo el mundo puede vivir con ilusión independientemente de la edad que tenga. Si nos autoanalizamos comprobaremos qué nos motiva, para qué tenemos habilidad y disposición, y qué actividad puede aportarnos mayor fortaleza e ilusión. Muchos escritores lo son, por ejemplo, porque disfrutan escribiendo y muy probablemente porque el ambiente que les rodea es propicio para tal actividad, cuenta con elementos de motivación suficientes para escribir y de esta manera se sienten felices y realizados.
Ahora bien, distingamos entre vivir con ilusión y vivir de ilusiones. Quien vive con ilusión, como narraba anteriormente, ve motivada su existencia porque sus deseos se basan en cosas realizables, viables y sencillas. Por el contrario, quien vive de ilusiones puede acabar desengañándose de la situación irreal, fantástica e inalcanzable que se ha ido creando mentalmente y que tan sólo puede aportarle ansiedad, sensación de fracaso o depresión. Por eso es tan importante hacer distinciones entre una cosa y la otra.
Puedo aseguraros que quien os escribe es feliz porque tiene ilusiones y porque vosotros, quienes me leéis en este momento, sois la razón por la que cada día analizo y reflexiono sobre el mundo que nos rodea para transformar todas esas inquietudes y razonamientos en una amalgama de sentidas y afectuosas palabras.
Os deseo a todos un verano propicio, colmado de momentos felices en los que realizar y vivir cada una de vuestras pequeñas ilusiones cotidianas. Y también os dedico la frase de Víctor Hugo que mejor se adapta al concepto de ilusión que quería mostraros. Dice así: “El alma tiene ilusiones como el pájaro tiene alas: es lo que la sostiene”. Sed felices.