miércoles, 10 de septiembre de 2014

PUEDES Y MERECE LA PENA




Cuando dices que no puedes, tal vez no te hayas detenido a pensar que tú eres capaz de cualquier cosa. Fíjate bien. Cada vez que echaste la vista atrás, hacia el pasado, necesariamente tuviste que darte cuenta que la historia de la humanidad encierra en sí misma un poderoso mensaje de gloria, superación y grandeza. Si pueblos como el egipcio, por citar una de las civilizaciones primitivas más fascinantes, sin apenas contar con las herramientas necesarias para ello y seguramente ataviados con lo más básico, consiguieron levantar monumentos que son, según especialistas en la materia, imposibles de erigir sin la tecnología con la que hoy contamos… tú eres capaz de conseguir lo que te propongas.

No renuncies a un proyecto, grande o pequeño, ni por miedo ni por nada. No te prives a ti mismo de la oportunidad de conseguirlo. Tal vez necesites tiempo o paciencia. Pero recuerda que si está en tu mente, puedes convertirlo en realidad. La mayoría de personas que abandonan una idea, un proyecto, un objetivo o un sueño, normalmente, lo hacen influenciados por la impaciencia y el pesimismo. O tal vez por un mal consejo, como diría Mark Twain, de ‘gente pequeña que trata de empequeñecer tus ambiciones’. Recuerda siempre que sin constancia y esfuerzo no habría nada: ni cine, ni literatura, ni avances tecnológicos y médicos… no habría progreso. Por lo tanto, si tienes el talento para llevarlo a cabo, y el coraje de trabajar sin descanso hasta conseguirlo, será tuyo.

Cuando dices que no puedes, debes saber que la vida es amable con quien lucha y persevera. Nadie está hablando de que sea cómodo o fácil. Nadie está hablando de éxitos inmediatos. Sólo te digo que si trabajas con disciplina, dedicación y método, es imposible que se te resista algo. Si pones toda tu ilusión y entusiasmo en un proyecto, es imposible que no te vaya bien. Porque cuando dices no puedo, puedes siete veces más. Sólo se trata de ser constante y no perder la confianza en uno mismo.

Cuando dices que no puedes, estás enviando una orden muy poderosa a tu cerebro, el que la procesará como si se tratase de ordenador, recordándotelo, más tarde, y cada vez que lo intentes… como bien dijo mi adorado Cabral. Porque cuando dices ‘no’ a aquello que tanto anhelas, no estás teniendo en cuenta el gran potencial que se encierra en tu interior para conseguirlo. Recuerda que todo llega y nunca el tiempo es perdido.

Te he hablado otras veces de él, por eso estoy segura de que lo recuerdas. Mi amigo Alberto Gil, licenciado en Historia, es técnico de biblioteca en la ONCE y un excelente escritor y rapsoda. No es admirable su capacidad para conseguir cuanto desee porque sea ciego total. No es paradigma de superación ni arquetipo y modelo de constancia y tesón por eso. Su ceguera no le concede ningún privilegio, sino todo lo contrario. Es su espíritu de lucha quien le da alas para volar alto. Para viajar constantemente, escribir libros, hacer presentaciones y estar siempre a la última en todo gracias a los avances tecnológicos de los que se preocupa en estar al día.

Alberto me ayuda, me apoya y aconseja constantemente. Su filosofía y sus ganas de vivir y superarse son contagiosas, y esa misma energía y entusiasmo me sirven de impulso y acicate para conseguir también mis objetivos. Es más, me envía interesantes noticias sobre personas que, pese a sus diferentes discapacidades, destacan en aquello que más les gusta superando toda clase de obstáculos, físicos o administrativos. Por sensibilizar, por conciencia, por esa tendencia suya por transmitir valores y compartir aquellas cosas que verdaderamente importan. Sin tratar de esconder el hecho de que, a veces, estas personas (tal vez con mayor frecuencia de la que podamos pensar), también se topan de bruces con el fantasma del desánimo y la frustración. Claro que sí. Pero precisamente eso debe de ser lo que les lleva a seguir al pie de sus luchas diarias. Sin tiempo para lamentaciones. Huyendo de la lástima y la autocompasión... Un aplauso para ellos.

En pago por el cariño y la entrega incondicional que recibo por parte de Alberto y de tantas otras personas que me acompañáis y me dais vida, sólo puedo decirte, querido lector, que tú sí puedes y merece la pena. Que no cejes nunca en tu empeño. Que cuando unas puertas se cierran, otras se abren y lo importante es seguir ante ellas. Como el protagonista de una reciente noticia, por citar un caso, Clinton Sumner, un ciclista ultrafondista de 33 años que se ha propuesto recaudar fondos para una niña gallega que sufre un retraso generalizado del desarrollo debido a una ‘ataxia cerebelosa no filiada’. Este audaz deportista no correrá la vuelta a España, hará algo de mayor valor, recorrerá 1.000 kms de asfalto, sin asistencia externa, sólo por solidaridad. Más de 70 horas pedaleando sin parar por una buena causa y porque nunca se dijo ‘no’ a sí mismo.

‘El principito’ de Antoine de Saint-Exupéry nos enseña: “Es una locura odiar a todas las rosas porque una te pinchó, renunciar a todos tus sueños porque uno de ellos no se realizó’. Así que ya sabes, cuando dices que no puedes, puedes siete veces más. Tú puedes. Tú vales. Y sé de buena tinta que vas a conseguirlo.


Horadada Información

Septiembre de 2014

4 comentarios:

  1. Rosa Sánchez, es un orgullo y un honor que me menciones en él, más aún por lo que significa. Cuando lo escribiste nada hacía pensar que fuera a acabarse, pero lo hiciste y lo hiciste bien. Quedarán los buenos momentos, lo que fuiste sembrando a través de tus palabras esenciales y tu implicación. Tú puedes, lo vales y lo mereces. Puedes y mereces emprender un nuevo ciclo de ilusión, paz y conciencia. Por mucho que uno lo supiera, leer esto aquí y ahora emociona mucho. El dolor pasará, la apatía pasará, la incertidumbre pasará. Quedará la conciencia, el bien hacer y la ilusión. Quedará por siempre nuestra amistad, fuerte, férrea y unida. Con ella, conseguiremos que haya un tiempo en que tu voz vuelva a brillar y tus ojos llameen con las brasas de esa alma grande que impregna todo tu ser. Con mucho cariño... ¡adelante! ¡Siempre adelante! Mereces ser feliz y hacernos felices a quienes te queremos de corazón. Besos de luz.

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  2. Estimado Alberto. Figura grande, entrañable y querida. Sabes que cuando se habla de ti, una se queda corta por mucho empeño que se ponga en ser fiel a hechos y sentimientos. Sabes que suelo decir que a veces las palabras están sobrevaloradas. Bien pudiera ser éste el caso. En este momento, sé que un simple abrazo podría transmitir mucho más que mi mensaje. Sí. La gratitud más grande se puede expresar desde el silencio. No todo se puede describir. A veces no. El amor es un sentimiento y se alimenta de hechos. Por eso me queda la sensación de que nunca podré expresar con palabras lo mucho que te debo, admiro y valoro.
    La historia es la que es aunque, muchas veces, prefiriésemos cambiarla. Hay cosas que no se pueden borrar, pero sí superar, sí aprender de la experiencia. Estamos en una escuela donde hay que convivir con personas de todas las clases, condiciones y niveles. El mayor reto se encierra ahí. Vamos a por él.
    Otra vez juntos, en una nueva batalla, nuevos conflictos donde el interés y el egoísmo iban impregnados del delicioso, pero falso, aroma del amor y la amistad. Los mecanismos del mal, como la mentira y la manipulación, siempre están ahí pero no son eternos. La Verdad, que es una madre amorosa y siempre se acompaña de la justicia, es perseverante y siempre acaba imponiéndose. No importa, amigo mío, todo es aprendizaje. Doña Vida es una buena maestra y nos enseña que sólo es cuestión de tiempo que situaciones y personas terminen desenmascaradas y en el sitio que les corresponde. Gracias a Dios.
    El amor es la clave. Con amor todo se puede. Y un espíritu noble debe hacerse de respetar y, como tú decías hace poco, no debe mendigar nunca. Bajo ningún concepto. El amor es un regalo. La lección que yo he aprendido es precisamente ésa. Quien te quiere te busca, te encuentra y te valora. Todo lo demás es miseria. Y no hemos venido al mundo a mendigar y a vivir de miseria cuando corazones nobles se brindan continuamente con su comprensión, apoyo, cariño y entrega desinteresada. Gracias a Dios.
    Nosotros podemos porque con amor la luz se impone sobre las tinieblas y siempre gana la batalla. Valemos porque nuestras intenciones son buenas y claros nuestros objetivos. Vamos a conseguirlo porque perdonaremos siempre y seguiremos en la lucha con conciencia, en espíritu y en verdad, nuestros mejores aliados.
    Con todo mi cariño siempre mirando hacia ti. Un abrazo emocionado.

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  3. (No sé si el comentario anterior se ha guardado o ha desaparecido en el ciberespacio, si está repetido, borra uno.) Te decía que me gusta esa positividad y esperanza, sobre todo, en un mes como septiembre en el que empiezan tantas cosas y que puede animar a la gente a comenzar un nuevo proyecto que estaba aparcado.

    Un abrazo.

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  4. ¡Gracias, Ana! Siempre se está a tiempo de retomar algo, lo que sea, y llevarlo a cabo. Y, como tú bien dices, septiembre es buena época, ¿por qué no? Salimos del verano y, poco a poco, volvemos a la normalidad. Vamos a ver qué se presenta. Yo tengo algún que otro proyecto aparcado... ¿y tú?

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