lunes, 8 de junio de 2009

A PROPÓSITO DE "LOS MUNDOS DE CORALINE"

Vi la película hace poco y me hizo reflexionar. No va mal encaminado el creador de “Los mundos de Coraline” con su versión de dos mundos paralelos, semejantes entre sí pero totalmente opuestos. Y brillante me parece la actuación de la protagonista (aunque sólo se trate de un dibujo al que un humano decidió ponerle algo de su alma y de su corazón) que vaga expectante entre un mundo y otro hasta que llega el momento en que tiene que elegir; entonces su elección es sencilla, basta con discernir entre el bien y el mal… si es que no es demasiado tarde para ello.
La idea de dos mundos paralelos, lejos de tratarse de la idea descabellada de cierto escritor o director de cine, o de una película más de fantasía animada para niños, encierra en sí un mensaje fácilmente descifrable. Despide un gran halo de realidad. Una realidad tangible.
Existen muchos mundos en este planeta nuestro, tantos como personas y visiones del mismo podamos encontrar.
En el mismo plano donde nos encontramos:
Mientras unos se afanan en construir; otros se empeñan en destruir.
Mientras unos dirigen largas charlas y resuelven las cosas de forma pasiva; otros se implican, llegan a la raíz del problema y actúan activamente para solucionarlo.
Mientras unos basan su implicación en ciertas causas en críticas destructivas que no conducen a ningún lugar; otros callan porque lo que están haciendo requiere concentración y silencio.
Mientras unos trabajan por la paz, por el amor y la concordia; otros se afanan en sembrar discordia, desamor y en encontrar el “fallo” que abata a la otra persona.
Mientras unos hieren, otros curan las heridas…
Y de esta forma, muchas contradicciones, muchas luchas en vano, muchas guerras en contraposición de aquellos que trabajan, dan la vida, por la construcción de un mundo mejor.
Es cierto: vivimos en un mundo en el que se concentran muchos mundos paralelos. Ojalá todos tengamos la misma lucidez a la hora de actuar. Ojalá sepamos en cuál de los mundos queremos estar. Y si nos movemos, como la protagonista del film, entre dos mundos… ojalá sepamos elegir dónde quedarnos cuando nos encontremos en la delgada línea que separa con tanta sutileza el bien del mal.

2 comentarios:

  1. Qué sabio post Rosa.
    Ciertamente, hay demasiados mundos paralelos en nuestro mundo.
    Y lamentablemente, las cosas andan así de mal, porque, no hay la lucidez en la elección.
    Resolver los problemas el mundo es fácil, no se requiere de formulas complicadas ni de mentes geniales.
    Pero entre tantos mundos paralelos, existen también burbujas que obnubilan las visiones: orgullos, miedos, intransigencias, avaricias y muchas más
    Todas ahí flotando para impedir acertadas decisiones.
    Un beso Rosa y lindo martes
    Gizz

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  2. No he visto esa película, pero tiene buena pinta.

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